¡Adentro! o… la “humanidad” al palo

Por Virginia Ceratto

¡Adentro!, la impecable obra de Mauricio Dayub sigue presentándose en la Sala Nachman  del Teatro Auditórium.

Dirigida sabiamente por Marcelo Marán, que supo amalgamar las virtudes del texto con el talento de Sergio Lanchas y Sergio Hernández, ¡Adentro! nos invita a reflexionar -a partir del pretexto de la tradición, y en una puesta en donde campean un humor y la ternura-  acerca de la memoria, y también de la realización individual, del sentimiento de fracaso y de la hora de los sueños (que siempre tienen una hora más, de nosotros depende perderla o encontrarla). Y también del exitismo -no exclusivo de la argentinidad- y de las trampas del destino.

Sergio Lanchas es un discípulo inocentón y atrevido, que conserva sus ansias de triunfo intactas y cuya impaciencia por triunfar lo hace perder la visión del camino. La suya es una interpretación en donde el candor y cierta sensatez logran inmediatamente la adhesión del espectador.

Sergio Hernández es el maestro que se ha resignado a guardar celosamente, y no sin rencor, la experiencia y el conocimiento de toda una vida. Y el balance que se va permitiendo el actor le da una carnadura especial a este personaje que va cediendo a la comprensión de la madera nueva que tiene ante sí, hasta abrirse en una posible aventura.

Si pensáramos la puesta, y es interesante hacerlo, como una metáfora de la actualidad, podríamos encontrar, tal vez, un modelo de diálogo en donde aparentes contrarios podrían complementarse para superar enfrentamientos hostiles y vacíos.

En el mismo orden, el apego al pasado del gaucho viejo de Hernández y la mirada puesta en el futuro del paisanito Lanchas, se subsumen en un presente que, como las mejores fórmulas, consiguen un presente de fusión en donde otro horizonte -otra oportunidad- es posible.

Una metáfora, en resumen, del país, pero también una metáfora del ser humano. Y aquí cabe pedirle a los profesores de Historia, de Teatro y de Literatura que acompañen a sus alumnos a la sala, porque mucha tela hay para cortar y educar a través de esta producción en donde se juegan con inteligencia y altura tantos temas imprescindibles a la hora de formar.

En el marco de una escenografía que acompaña sin distraer y con vestuario acorde, la puesta resulta contundente y… encantadora. En suma, nos da la ocasión de compartir una hora, metidos en ese adentro y de salir con una sonrisa de satisfacción.

No se queden afuera.

Dramaturgia: Mauricio Dayub.
Dirección: Marcelo Marán.
Intérpretes: : Sergio Hernández, Sergio Lanchas.
Sala: Sala Nachman (Boulevard Marítimo 2280) .

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