ANTIGONA 1.11.14 DEL BAJO FLORES

«Podemos llevar armas, podemos rellenar forros con tizas de cocaína y tragarlas y pasarlas como camellos por las fronteras, y podemos morir en un cama roñosa cuando se revientan… pero lo que no podemos es desobedecer la orden del macho…»

 

Marcelo Marán

ANTIGONA 1.11.14 del Bajo Flores

 

Versión libre sobre Antígona de Sófocles de Marcelo Marán

 

Personajes:

ANTIGONA

CREONTE

CURA VILLERO

ISMENA

HEMÓN

EURÍDICE

SICARIO 1 PERUANO

SICARIO 2

TRANSAS Los mismos actores encapuchados.

 

La acción transcurre en la villa miseria 1.11.14 del Bajo Flores.

Una puerta hace las veces de mesa apoyada sobre cuatro grandes ollas de cocina abolladas y sucias de hollín que se usan para cocinar la pasta base de la cocaína. Al costado un poste de luz inclinado de donde penden una madeja de cables y tres pequeños cadáveres.

ESCENA 1 EL CURA VILLERO

CURA VILLERO/ANTIGONA/CREONTE/ISMENA/HEMON/EURIDICE/ SICARIOS

Entra un cura villero, es ciego,  trae un maletín de plástico pequeño en una mano y en la otra una papeleta. Busca a alguien.

CURA VILLERO

LLAMANDO

¡Piba!   ¡Piba! Acá está lo que me pediste… La papeleta…

Igual no te hace falta, todos se enteraron del ajuste de cuentas entre tus hermanos y del desgraciado final.

Así que como siempre ayudarán con el sepelio… Este papel firmado por mi es una burocracia innecesaria.

De Caritas trajeron el ataúd, está atrás de la capilla…

Mi pueblo obrero… Fijate como pega una desgracia y todos se acercan para colaborar, si esto pasa afuera de la villa te podés estar muriendo en el piso que nadie te tiende una mano…

NADIE RESPONDE

¡Piba! ¡Piba!…

SILENCIO

¡Nada! ¿Se fue?

SE ADIVINA EL ESPECTRO DE ANTIGONA

¡Ah! Piba, estás ahí pequeña.  Antígona. Te voy a llamar Antígona… Sabés, cuando venía para acá… esta historia me hizo acordar a Antígona… al igual que vos ella vio matarse y morir a sus dos hermanos…

MOSTRANDO LA PAPELETA

Mirá, te traje el papel que me pediste…

SILENCIO

No, contesta. Quizás sea sólo la imaginación de este cura viejo y ciego…

Los viejos vemos los fantasmas del ayer, sabés… y los ciegos  vemos fantasmas todo el tiempo…

Shhh! ¿Pero ese que está ahí no es tu tío? ¿O acaso es otra mentira de estos ojos vacíos?

SILENCIO. APARCE EL ESPECTRO DE CREONTE, ESTA SACANDO DE UNA CAJA DE MADERA UN APARATO QUE MANIPULA CON MUCHO CUIDADO ES UN VIEJO CINEGRAF QUE PARECE NO FUNCIONAR

En el cuentito serías Creonte.

Muertos los hermanos de Antígona te toca a vos hacerte cargo del negocio sucio de la villa.

En época de Edipo, peleábamos por un espacio de tierra, hoy peleamos contra el paco y esa es tu transa, Creonte, pero estás asustado. Un cobarde que se muere de miedo por tener que ponerse al frente de la situación…

APARECE EL ESPECTRO DE  ISMENA SENTADA ARRODILLADA EN EL PISO ACOMODANDO SU VELADOR DE IMÁGENES GIRATORIAS SOBRE UNA CAJITA DE MADERA QUE LO CONTENÍA. ESTA APAGADO.

¿Y esta? Ah, si… la pizpireta. Es tu hermana, Ismena. Llamémosla: Ismena. Es joven, bella y envidiosa. Quiere todo lo que vos tenés y más… Si pudiera te quitaría a Hemón, tu novio… pero ese trofeo no será para nadie.

SE RIE DE ÉL MISMO

¡Ja! Ya estoy como Tiresias,  presagiando el futuro. No me iría nada mal ese papel… Soy viejo, ciego y bastante adivino… Es que acá a veces es fácil adivinar… Las cosas malas tienden a repetirse…

AHORA APARECEN LOS ESPECTROS DE HEMÓN Y EURIDICE. HEMÓN ESTÁ SENTADO SOBRE UN VIEJO MONITOR DE COMPUTADORA DE PANTALLA VERDE APAGADO. SU MADRE, PARADA DETRÁS DE ÉL, LE ACARICIA EL PELO.

Ojos ciegos, ¿estoy hablando con ella o ustedes se ríen de mi y hablo con las sombras? Ese es  Hemón ¿verdad? y la mujer que está detrás de él sería su madre, Eurídice, esposa de Creonte… Hace unos años hubieran sido ellos también parte de la mayoría de trabajadores honestos que tiene esta villa… pero la ambición es una cucaracha que lo ensucia todo y allí la ves… Esa mujer tan hábil en tejer bufandas y cocinar remolachas, hoy conoce la cocina de la pasta del infierno y sus manos rayan la diabólica tiza con que se extermina a los más jóvenes.

Bueno, esta es la tragedia de la 1.11.14. Me parece que están presentados todos los personajes.

DOS SICARIOS CRUZAN DEL MUNDO DE LA CEGUERA DEL CURA Y SE ACERCAN A ÉL, NO SE DAN POR ALUDIDOS, TRAEN MUÑECOS, COMO PEQUEÑOS CADÁVERES.

AMBOS ESTÁN PELADOS, CON COJERA DE UNA PIERNA. NADIE LOS TRATA COMO A DOS PERSONAS SEPARADAS SINO QUE SIEMPRE LOS VEN COMO UNO SOLO.

¡Ah! Falta éste. Es el sicario, soldado o sirviente,  fuerza de choque, el encargado del trabajo sucio de Creonte.  No piensa nunca en el mañana está en el hoy más absoluto, consume lo que vende y eso lo pierde.

SICARIO 1

¡Curita loco!

SICARIO 2:

LE QUITA LA PAPELETA

¿Y esto?

CURA VILLERO

Dame eso…

SICARIO 1

JUEGAN CON EL CURA Y ÉL ACEPTA EL JUEGO

Cura villero, a la iglesia…

SICARIO 2

Curita, su bendición, tata.

SICARIO 1

Dicen que aquí en la villa Dios ha muerto. Y que sus hijos también. Que el hombre ha muerto.

CURA VILLERO

RECUPERA LA PAPELETA

Entraste vos y con vos entró un olor a sangre y venganza en el aire.

SICARIO 2

OLFATEANDO A SU CAMARADA

Ni que fuera sabueso, curita… Es una mezcolancita de birra, sangre y humo la que se olfatea.

CURA VILLERO

¿Qué cuelgan de esas sogas?

SICARIO 2

Difuntitos, no más.

SICARIO1

¿No se lo dijeron, cura villero? El hombre ha muerto.

CURA VILLERO

Y si el hombre ha muerto, ¿qué somos nosotros entonces?

SICARIO 2

Me cago, ahora empieza a dar misa.

SICARIO 1

Usted es el cura villero y yo… nada…

CURA VILLERO

Te parecería muy estúpido si te digo que mañana amanece un nuevo día.

SICARIO 1

Para usted curita, que se acuesta con Dios y se va de acá cuando se le da la gana.

SICARIO 2

Mañana tres balas en el culo y chaupinela.

SICARIO 1

A la primer cagada que me mandé, me pelaron y quedé como huevo duro. ¡Ja ja! Me había fumado todo el paco que me había dado el jefe para la transa.

SICARIO 2

A la segunda por decir dónde estaba el rancho del jefe me pegaron un tiro en la pata. ¡Ja ja!  A cojear se ha dicho.

CURA VILLERO

La tercera es la vencida.

SICARIO 1 y 2

La boca se le haga un lado curita loco.

SICARIO 1

La tercera es un viaje al infierno.

SICARIO 2

La tercera es un tiro de lleno en la sabiola.

CURA VILLERO

No saben otra cosa que matar…

SICARIO 1

Vamos cura villero, que llegamos tarde al entierro. Súbase al viento, cura cieguito que yo lo llevo volando, volando, como un pájaro de mal agüero.

EL SICARIO SACA LA PUERTA Y SE LA LLEVA. EL CURA LO SIGUE. AL TIEMPO QUE ORDENA AL SICARIO 2 QUE SE HAGA CARGO DEL MALETÍN DE PLÁSTICO.

CURA VILLERO

¡Vos, llevá eso!

SALEN

SICARIO 2

ENCUENTRA LA VALIJITA DE PLÁSTICO DEL CURA Y SACA DE ELLA UN DE VIEJO PROYECTOR DE DIAPOSITIVAS , LO MIRA SIN ENTENDER QUE ES.

Este debe ser el ojo sano del curita villero. Con este debe ver toda esas huevadas del más allá, de la virgen y de todos los santos. Si yo tuviera un ojo de estos llamaría a San La muerte para que me cuide de las balas.

REVISANDO EL APARATO VE QUE TIENE UN ENCHUFE

¡Ja! Cosas de la vida moderna, hace falta la electricidad para todo.  Es simple…

DE UNA MARAÑA DE CABLES QUE HAY EN EL POSTE EL SICARIO TOMA DOS

Positivo y negativo… La chispa de la vida y ¡zas!

EL CORTOCIRCUITO PROVOCA UNA EXPLOSIÓN Y CORTE LA LUZ

SALE

 

 

ESCENA 2 LA SIAM

ANTIGONA/ISMENA

OSCURIDAD ABSOLUTA, EN UN ESPACIO AMPLIO Y ABIERTO. PERO DONDE SOLO SE VE LO QUE ALUMBRA LA LUZ DE UNA HELADERA. ES UNA HELADERA SIAM DE LOS AÑOS 60, SU INTERIOR ESTÁ LLENO DE VELAS QUE ALUMBRAN LA ESCENA, PARECE UNA SUERTE DE ALTAR.

ANTÍGONA

No hay árboles ¿Te diste cuenta?

ISMENA

No. No los hay.

Todavía no puedo entender lo que pasó y…

ANTÍGONA

CORTÁNDOLA

No los hay, ¿porque los cortaron o porque no los plantaron?

ISMENA

Por qué… ¡Por qué siempre estás mirando más allá!

ANTÍGONA

Si no hay árboles… tampoco hay pájaros…

ISMENA

SIENTE FRÍO

Hay viento. El viento es…

ANTÍGONA

Aire malo en movimiento. Sin árboles el viento seca, destroza, invade. Ciega los ojos con el polvo y la tierra… trae el mal.

ISMENA

El mal hace rato que llegó y…  de la mano de quién sabe qué.

ANTIGONA

Si hubiera árboles al menos el cuerpo de nuestro hermano se balancearía con más gracia que colgando de esos postes.  Porque lo ves ¿no? Ahí, colgado… nuestro hermano.

ISMENA

No logro distinguir cuál es. Se mataron con tanto odio, con tanta furia.

ANTIGONA

Lloraste desconsolada frente a las cámaras.

ISMENA

Me quebré.

ANTÍGONA

Te vi de atrás de aquellas chapas. Pensé, cuánto ama esa mujer hermosa a sus hermanos.

ISMENA

Vos también tendrías que haber venido.

ANTÍGONA

No, a mi se me está reservada otra película.

ISMENA

Fue brutal. Se vaciaron las pistolas uno a otro y no contentos con ello los sicarios de cada bando les patearon la cara hasta desfigurarlos.

ANTÍGONA

Pero, ¿es o no  uno de tus hermanos el que cuelga de ese cable?

ISMENA

Por los dichos, sí… Y por esas zapatillas robadas también… pero por lo demás… ¿quién sabe?

ANTÍGONA

¿Te enteraste de la noticia?

ISMENA

¿Hay alguna más que esta desgracia?

ANTÍGONA

Nuestro tío decidió que este colgajo quede sin ser enterrado por atacar la villa de la mano de los extranjeros.

ISMENA

Los peruanos…

ANTÍGONA

Y al otro se le despida con tiros y abundante cerveza.

ISMENA

La muerte es una cosa que pasa…

ANTÍGONA

Aquí colgado, sin llanto ni tumba como un dulce botín para las ratas.

ISMENA

¿Qué puede importar eso ahora?

ANTÍGONA

También dijo que condenaría a morir a quién se animase a enterrar al traidor.

ISMENA

Ellos decidieron su muerte. Los hombres hacen esas cosas.

ANTÍGONA

Por eso. Hagamos cosas de hombres. Ayudame a bajar el cuerpo y a enterrarlo.

ISMENA

¡Estás loca!

ANTÍGONA

¡Pero, si hace instantes no más llorabas y pedías justicia a los periodistas! ¿Acaso le tenés miedo a nuestro tío?

ISMENA

¡Ningún miedo…!

ANTÍGONA

O es el recuerdo de su mano de viejo recorriendo tu cuerpo de niña lo que te impide desobedecerlo.

ISMENA

¡Lo odio! Lo sabés.

ANTÍGONA

Entonces, ¿me vas a ayudar a enterrar a nuestro hermano?

ISMENA

¡No! ¡Ellos no me agradecerán que los entierrre! ¡Cuando luchan y se matan por ver quién la tiene más larga no nos piden opinión ni nos consultan!

ANTÍGONA

¡Por eso, ahora opino!  Y opino que ese hombre que cuelga allí, debe estar enterrado. Mal que le pese a quién le pese.

ISMENA

Nacimos mujeres. Tenemos que cumplir.

ANTÍGONA

¡No hay más ley!¡Esa es la novedad! Pero andate, prefiero hacerlo sola.

ISMENA

Trataré de que nadie se entere.

ANTÍGONA

¡Carajo! No! Que las cámaras de televisión de todos los noticieros vengan a filmar! Que se sepa en todos lados que una mujer ha desobedecido!

ISMENA

Te van a matar.

ANTÍGONA

¿Otra cosa pasa que morir en este hueco? ¡Andate!  Esto que tengo que hacer prefiero hacerlo sola.

ISMENA

Hacer más de lo que uno puede es cosa de idiotas.

ANTÍGONA

Podemos llevar armas, podemos rellenar forros con tizas de cocaína y tragarlas y pasarlas como camellos por las fronteras, y podemos morir en un cama roñosa cuando se revientan… pero lo que no podemos es desobedecer la orden del macho…

ISMENA

Que los muertos atiendan a los muertos.

SALE ISMENA

ANTÍGONA

Si al menos fueran ramas, parecerían frutos de un árbol desgraciado, pero así… de los postes…

CIERRA DE UN GOLPE LA HELADERA

SALE

 

ESCENA 3  PONCHITO DE LOS POBRES

HEMÓN/TODOS

ARCO DE FUTBOL, HECHO CON TRES TRONCOS EN LA DESOLACIÓN. UN HAZ DE LUZ PEQUEÑO ILUMINA  EL PISO DE LA VILLA, HEMÓN ENCAPUCHADO Y CON FRÍO SE ACERCA A ÉL . SE SUMAN TODOS AL CIRCULO DE LUZ   COMIENZAN A MOVERSE PARA SACARSE EL FRIO.

HEMÓN

¡Sale el sol! ¡Ponchito de los pobres! La más bella luz que jamás haya brillado en la 1-11-14. La de las tres puertas.  Por fin apareciste.   Parece que hubiera que morir para que nazca algo nuevo.

COMIENZA A NUBLARSE

¡Fuera! ¡Mensajera del diablo! ¡Hija de la noche! ¡Hermana del sueño!

DESAPARECE EL HAZ DE LUZ DEL SOL. TODOS SE LAMENTAN. VUELVE A BRILLAR UN HAZ DE LUZ EN LA OTRA PUNTA, PERO ES DE MENOR DIÁMETRO Y EN LA PELEA POR ENTRAR BAJO SU LUZ ALGUNOS DEBEN MARCHARSE.

HEMÓN

¡Dame solcito, señor! ¡Dame solcito! Hace horas no más, Polinices mejicaneó a su hermano junto a unos extranjeros. A plomo entraron, a puro bardo, como un huracán de fuego. Y cuando sus balas y facas se cansaron de abrir al medio cuerpos y destrozar miembros los de la villa respondieron con más fuego y más furia. Etéocles al frente, babeando vinagre les devolvió la medicina…

EL SOL SE APAGA Y SE ENCIENDE EN OTRO LADO. HEMÓN MARCHA HACIA ALLÁ, SIENDO SU CIRCUNFERENCIA AÚN MAS PEQUEÑA Y DEJANDO A FUERA A LA MAYORÍA

¡Ay, solcito!¡Abriguito del pobre! ¡No sabés lo bestia y bruto que puede ser el hombre!

Allí los dos quedan, hermano frente a hermano, a menos de un metro de distancia descargan sus revólveres… Muertos, creo, igual disparan. Crujir de huesos… estallido de venas… volcán de sangre… De la misma sangre, la sangre aquella que desde el origen es sangre y luego sólo dos cuerpos tan solos…

EL SOL SE APAGA Y SE ENCIENDE EN OTRO LADO. HEMÓN MARCHA HACIA ALLÁ, EL HAZ DE LUZ SOLAR ES TAN PEQUEÑO QUE SÓLO ENTRA ÉL.

Pero, solcito, diosito de los pobres, tengo miedo que te vayas. Porque si al decir tres, te vas… el silencio más gordo apoyará su gordo culo sobre esta villa y quizás la muerte venga a buscarme… Uno… dos… tres…

SILENCIO ABSOLUTO

 

ESCENA 4  EL SEPELIO

CREONTE/TODOS

PAISAJE DE VILLA MISERIA. ESTALLIDO DE BALAS. LOS TRANSAS TRAEN SOBRE LA PUERTA LO QUE PARECE SER UN CUERPO TAPADO POR UNA TELA. ES EL RITUAL DE UN FUNERAL. UNA MÚSICA MORTUORIA CORTA EL AIRE, LOS ACORDES DE INSTRUMENTOS CLÁSICOS ESTALLAN EN UNA CUMBIA, TODO TERMINA EN UN AQUELARRE DE BALAS Y GRITOS. ENTRA CREONTE ASUSTADO.

CREONTE

¡Oigan todos! Acá no ha pasado nada. La yuta seguro andará preguntando y cada cuál sabe que hay que callar.  El silencio es la más saludable de las palabras.

Sigue la familia a cargo de la villa, a pesar de los muertos, y a pesar de los vivos. Saben todos que yo estaba a un costado, pero las cosas hacen que tenga que intervenir. Los muchachos se han matado con sus propias manos, unos ensuciándolas al mezclarlas con las manos de los peruanos que quieren copar la parada, el otro como un héroe se les paró de manos y los cagó a tiros. Aquel tendrá su paga colgado como escarmiento para los traidores y este recibirá nuestro cariño y nuestra lealtad eterna. Pero guay, de aquel que me contradiga y le dé sepultura al traidor, voy a ser implacable…

¡Mierda! Los traidores son una raza que no merecen perdón. Están allí esperando el momento propicio para dañarnos. Toman de nuestra copa, comen de nuestro plato, se recuestan en nuestra cama y en el momento menos pensado sus garras nos quitan la piel y el corazón. ¡Muerte! ¡Muerte! ¡Muerte!

BALACERA

LOS SICARIOS DESTAPAN LO QUE PARECÍA SER UN CADAVER, EN REALIDAD SON TIZAS DE COCAINA Y ARMAS

 

ESCENA 5 LA RAYADURA DE LA TIZA

CREONTE/HEMÓN/EURÍDICE

COCINA DE LA COCAINA. DOS TRANSAS SE LLEVAN LO QUE PARECÍA UN CADÁVER.

CREONTE, EURÍDICE Y HEMÓN LEVANTAN LA PUERTA Y SOBRE SU FILO RAYAN TIZAS DE COCAÍNA.

SUENA UN FRÍO ACORDE DE VIOLÍN. TODOS QUEDAN EXPECTANTES

EURIDICE

¿Y ese viento?

CREONTE

¡Shhhh! Son ellos…

HEMÓN

Alguien desgarró una cuerda.

CREONTE

¡Shhhh! Los peruanos…

EURÍDICE

Fue el grito de una hembra. Conozco ese rasguido.

SE LEVANTA UN RUIDO A VIENTO

CREONTE

¡Shhhh! ¿Y ese ruido?

HEMÓN

Parecen violines.

CREONTE

No… es como si arrastraran un cuerpo por toda la tierra.

EURÍDICE

El grito de una mujer solamente puede sonar así.

CREONTE

¡A rayar!

HEMÓN

¿Y si vienen matando?

EURÍDICE

¿Y si vienen?

CREONTE

¡Hijos de puta! ¡Barderos! Solo saben matar…

HEMÓN

¡Alguien escarba!

VA A SALIR. CREONTE LO DETIENE

CREONTE

A HEMÓN

¡Imbécil! ¿Y si es una trampa?

HEMÓN

Son violines…

CREONTE

Es el viento…

EURIDICE

Es una mujer…

CREONTE

La muerte también es una mujer.

HEMÓN

Polinices entró a la Villa armado hasta los dientes, acompañaba a los extranjeros, de ahora en adelante la guerra no tendrá fin.

CREONTE

¡Mierda!

EURIDICE

En el Campito de futbol se entreveraron y allí estaba nuestro otro hijo… Creonte… y también lo mataron…

CREONTE

¡Mierda!

HEMÓN

Defendía nuestras casas junto a Etéocles. Polinices lo mató y los que con él venían. No podemos dejarlos ir. ¡Hay que matarlos a todos!

CREONTE

¡Mierda! ¿Desde cuándo tanto odio? El negocio… la plata… la cocina… todo se ha puesto tan difícil…

EURÍDICE

¿Desde cuándo tanto miedo? Me arrancaron un pecho, mitad de un brazo, una oreja. Se llevaron a mi chiquito, Creonte, si te ven temblando como una hoja también se llevarán a Hemón y con él mi otro pecho, la mitad de otro brazo, la otra oreja.  No seas cobarde, hay que dar un escarmiento. No mostrar piedad, con nada ni con nadie.

SE LEVANTA UN VIENTO TERRIBLE QUE ARRASA CON TODO

 

ESCENA 6 LOS MUERTOS BAJAN DE LOS POSTES

CREONTE/SICARIOS 1 Y 2

LOS DOS SICARIOS LEVANTAN LA PUERTA QUE USARON PARA LA RAYADURA Y LA USAN DE ESCUDO CONTRA EL VIENTO.

APRECE ANTIGONA Y LANZA PANFLETOS QUE VUELAN. SALE.

SE DETIENE EL VIENTO.

AHORA LA ABREN COMO UNA PUERTA. MIRAN AL DESCAMPADO.

 

CREONTE

¿Qué pasa ahora?

LOS DOS SICARIOS SE ASUSTAN ANTE LA PRESENCIA DE CREONTE. EL SICARIO 2 SE ESCONDE DETRÁS DE LA PUERTA, EL SICARIO 1 QUEDA AL DESCUBIERTO.

SICARIO 1

ATEMORIZADO, SIN SABER COMO DECIRLE LO QUE HA OCURRIDO

Pasa, que no pasa… que no pasa el aire de los pulmones  a la garganta… que la garganta no pasa… y nada pasa a ser palabra.

CREONTE

¿Qué decís, idiota? A ver… ¿Vos sos peruano?

GIRA LA PUERTA Y APARECE MÁGICAMENTE EL SICARIO 2

SICARIO 2

¿Eh? ¿Yo? Nooo… Soy de Beriso.

CREONTE

DESCONFIADO

¿Entonces?

SICARIO 2

Nada… que nada hay si nada se dice. Si no se dice nada, nada sucede y si la boca calla el tiempo pasa…

CREONTE

¡Hablá de una buena vez!

SACA LA PUERTA DEL MEDIO

SICARIO 2

Venía hacia aquí, más no queriendo llegar que llegando.

SICARIO 1

Mis pies me traían traidores y todo mi cuerpo me llevaba a otro lado. Mi cabeza ni qué hablar, viajaba a la cancha de futbol, al bar, a la bailanta…

CREONTE

Al cementerio es dónde vas a ir si no hablás y rapidito.

SICARIO 2

Si no hablo, al cementerio.

SICARIO 1

Si hablo, al cementerio.

SICARIO 1 Y 2

AL MISMO TIEMPO

Por eso hablo, no diciendo nada.

CREONTE

Al cementerio, por idiota.

SICARIO 1

Por favor, te voy a explicar que es lo que pasó y por qué razón me veo sin razón… hablando como loco.

SICARIO 2

Estaba tomando una cerveza en tu honor y en el mío y en el de mi abuelo y en el de mi tartarabuelo cuando a la quinta o sexta botella comienzo a ver que el cuerpo de Polinices -que estaba colgado del poste y que vos habías ordenado se quede allí para que todos los hijos de puta de esta villa sepan lo que les ocurrirá si se meten en tus transas- digo, que el mismito cuerpo de  Polinices descendía del poste…

CREONTE

¡Borracho inmundo! Te creés que vas a jugar conmigo. Muertos que bajan de los postes.

SICARIO 1

¡Dije lo mismito! ¡“Borracho inmundo”! A mi me lo dije… “cómo es eso que ahora los muertos bajan de los postes”.

SICARIO 2

Y no terminé de decírmelo, no terminó mi lengua de decir: “postes”… que el muerto estaba en el piso.

CREONTE

¿Muerto?

SICARIO 1

Y si… Ahora el borrachin pareces vos. Los muertos, muertos están aunque bajen de los postes.

SICARIO 2

Pero la cosa no terminó ahí. El muerto se arrastraba…

CREONTE

¿Estaba vivo?

SICARIOS 1 Y 2 RIÉNDOSE A CARCAJADAS

SICARIO 1

¿Este es boludo o se hace?

CREONTE

DISPUESTO A GOLPEARLO

¿Qué dijiste?

SICARIO 2

¿Dónde viste un muerto vivo?

CREONTE

Pero…

SICARIO 1

Alguien lo arrastraba…

CREONTE

PREOCUPADO

Un peruano…

INTERESADO

¿De un pie?

SICARIO 1

¿Eh?

CREONTE

¿De los brazos?

SICARIO 2

¿Mmm?

CREONTE

¿De la cabeza?

SICARIO 2

¿Pero qué importa eso, hombre? Lo arrastraba. Como si fuese un enorme ratón llevando su presa a la cueva.

CREONTE

Era un animal entonces.

SICARIO 1

No…

CREONTE

¿No?

SICARIO 2

¡Ah! Por lo del ratón… Ah, no…

SICARIO 1

“Como” si fuera un ratón… jajaja… no “un ratón”… jajaja “como si”…

CREONTE

¡Basta! ¿Dónde está el que se atrevió a desafiarme?

SICARIO 1

No está. Desapareció.

CREONTE

A vos no te va a ir mejor. ¡Mátenlo!

SICARIO 2 ESTA A PUNTO DE CORTARLE EL CUELLO AL SICARIO 1

SICARIO 1

Ahora si que te equivocás. Uno subió con una faca y cortó la cuerda y vos querés cortar mi garganta porque no te gustan mis palabras.

CREONTE

Dame esa faca.

LA REVISA

Es de Polinices…

SICARIO 2

Estaba clavada junto al poste.

CREONTE

ASUSTADO

Una señal tumbera

SICARIO 1

No creo. Más bien pareció que no podía con todo y la olvidó allí clavada…

SICARIO 2

No, no, no… no eran cosas de la ranchada. En todo había un orden… femenino diría yo… como si a las patas de un toro alguien le hubiera puesto uñas postizas…

CREONTE

¡Basta! ¡A colgar el cuerpo de nuevo! Qué todos lo vean y mañana lo tiramos al Riachuelo.

SALE

SICARIO 1

¡Se dice fácil, a colgar el cuerpo! Pero lidiar con un muerto no es cosa sencilla.

SICARIO 2

El olor en primer lugar, uno se tapa la cara con bufandas, trapos de piso, bolsas de supermercado,  pero cuando se ha metido ese inmundo olor en los agujeros de la nariz ya nada puede sacarlo.

SICARIO 1

Y el muerto que se resiste a ser izado, es como una bandera de plomo que no quiere flamear al viento.

SICARIO 2

¡El viento! Me tengo que ir antes que se desate de nuevo el viento. Cosas malas trae el aire cuando se arremolina y canta.

SALEN

 

ESCENA 7  EL SERMÓN

HUMILDE  ALTAR DE LA VILLA.

Cura Villero

PASA SU MANO POR LA SUPERFICIE Y SE ENCUENTRA CON UNA FACA ENSANGRENTADA

 

CURA VILLERO

Muchas son las cosas terribles, pero ninguna tan terrible como el hombre.

Ese ser que  camina por la vida empujado por el viento de la historia.

Con su ciencia caza al ave y aprende los misterios del vuelo, a las fieras salvajes domina y se adueña de montes y comarcas,  es señor de los mares con su astucia.

Tanto la lengua, como el más sutil pensamiento, como las leyes que ordenan el caos son producto de sus ideas.  Nada le es ajeno. Solo la muerte le presenta dura batalla pero también él ha logrado enfrentarla con sabias técnicas.

Poseedor de una sabiduría superior a la esperable sin embargo demuele su casa al tiempo que la construye, enferma a sus hermanos al tiempo que los cura y envenena los campos al tiempo que los siembra.

¿No será hora de pararse de nuevo en dos patas y pedir perdón por tanta locura?

 

ESCENA 8 EL PRENDIMIENTO

SICARIOS 1 Y 2 /ANTIGONA/CREONTE

LOS SICARIOS PRENDEN A ANTIGONA, ELLA VA CUBIERTA POR LA CAPUCHA Y LLEVA UNA FACA

SICARIO 1

¡Acá está! ¡Acá está… el que está!

SICARIO 2

Lo atrape in fragantti. Con esta faca iba a cortar el lazo por segunda vez y lo impedí, no sin correr serios peligros.

CREONTE

TOMA LA FACA.

El arma de Etéocles. ¿Quién es el que puede a un mismo tiempo echar mano al arma de uno como de otro? ¿Qué clase de sicario traidor? ¿Qué criminal tan peligroso puede gobernar la muerte de los dos bandos? Estamos ante el más cruel homicida capaz del peor de los delitos ya que puede cruzar con total impunidad de un lado al otro del río.

SICARIO 1

¡Qué río ni qué ocho cuartos! Aquí no más, a metros de la Canchita de los paraguayos a punto de subirse al poste…

SICARIO 2:

¡Un mono! ¡Dije, yo! Un mono escapado del circo. Se trepó hasta lo más alto del poste y desde allí intentaba con su faca cortar la soga. Piedras y más piedras le tiré…

SICARIO 1

Y no pifiándole ninguna, ninguna le producía daño. Hasta que la suerte quiso que perdiera pie y cayera tan largo como corto es y que intentando subir nuevamente yo pudiera manotearlo del cogote.

SICARIO 2

¡Un mono del circo! ¡Seguro es un mono!

CREONTE

LE QUITA LA CAPUCHA CON EL ARMA

Eras vos. Lo sabía.

SICARIO 1

¡La Antígona!

SICARIO 2

¿Ella?

SICARIO 1

Yo no vi nada.

SICARIO 2

Yo soy ciego.

SICARIO 1

DE RODILLAS AMBOS

¡Creonte! Esto no es bueno para nadie…

CREONTE

AL SICARIO 1, PARECE DISPUESTO A MATARLO

¿Sos peruano, vos?

EL SICARIO 1 SE ESCONDE Y RESPONDE EL 2

SICARIO 2

¡No! ¡¡¡Por San La muerte!!!! Nací en Beriso.

VA A MATARLO PERO LO DISTRAE ANTÍGONA QUE SE DISPONE A MARCHARSE

CREONTE

A ANTIGONA

¿Qué es esto?

¿Acaso no sabías?

ANTÍGONA

Claro que si.

CREONTE

Igual lo hiciste.

A LOS SICARIOS.

Salgan.

SICARIO 1

En saliendo estoy, señor. Recuerde que tengo dos hijos, el menor va en la combi de su primo… y la nena… ¡ah,  la nena! ya da los primeros pasos y me estira los bracitos…

SICARIO 2

APARTE

Me voy, pero quisiera seguir viendo aunque sea este paisaje de chapas y basura en las esquinas. Al final todo hombre tiene un lugar en el mundo y yo… humildemente elijo este.

CREONTE HACE UNA SEÑAL PARA QUE SE VAYAN. SALEN

 

ESCENA 9 EL MIEDO

ANTIGONA/CREONTE/SICARIOS 1 Y 2

CREONTE

¿Sólo estos te vieron?

ANTÍGONA

Solo ellos.

CREONTE

Si sabías, por qué desobedeciste. La muerte es un premio para vos.

ANTIGONA

Siempre se muere, antes o después. No hay un momento pensado para la muerte. Y si voy a morir antes de tiempo, qué importa como. Podría ser en una camilla de hospital, en la casa de una partera por un aborto mal hecho, por la bala de un policía, a puro paco…

CREONTE

SE RELAJA FELIZ. VA HACIA ELLA A ABRAZARLA. ANTÍGONA SE CORRE.

¡Estamos salvados! Me voy a encargar de que me traigan  la lengua de este estúpido que se fue . Poco costo tuvo tu locura. ¡Es una verdadera suerte! No hay más que hablar. Que la vida siga su marcha.

Vamos, andá a tu casa y no hables con nadie de esto. Ese pobre diablo ocupará tu lugar. No te sientas mal, tarde o temprano hubiera muerto igual. Metido en esto… Nadie vive mucho. Pero bueno, vamos, andá con mi hijo… Tomá unos pesos para que se diviertan. El dolor y el miedo se curan con distracción.

ANTIGONA GIRA CON EL BILLETE EN LA MANO

¡Ah! Me olvidaba. Dame la papeleta… esa que te dio el cura… para pedir plata para la ambulancia.

ANTÍGONA

No.

CREONTE

SE RIE NERVIOSO

Ya no va a hacer falta. El cuerpo de Polinices va ser tirado al Riachuelo, como yo ordené.

ANTÍGONA

¡No!

CREONTE

No habíamos quedado…

ANTÍGONA

¡En nada! ¡Con vos no quedamos en nada!

CREONTE

SIMULA UN ARMA CON SU DEDO SE LA PONE EN LA CABEZA

Tengo que entender entonces que estas disputando mi territorio.

No me obligues a matarte a sangre fría.

TIRA UN TIRO AL AIRE

No puedo permitir que me desobedezcas.

ANTÍGONA

Si acá nadie manda.

CREONTE

Yo mando…

ANTÍGONA

No. Quizás afuera allá alguien que te mande, pero acá adentro no.

CREONTE

No puedo permitir que me dejes como un boludo delante de todos. Sabés que a la vuelta de cualquier pasillo hay un tipo esperando para matarme.

ANTÍGONA

Es el juego al que ustedes saben jugar.

CREONTE

No es un juego, Antífona. No quiero morir.

ANTÍGONA

En cambio yo, no tengo miedo. O si… pero no tanto.

CREONTE

Te aprovechás porque pensás que no lo voy a hacer. Porque soy tu tío, porque sos la novia de mi hijo… Pero no fuerces la máquina porque esta vez no tengo alternativa.

ANTÍGONA

Voy a enterrar a mi hermano.

CREONTE

¿A cuál?

ANTIGONA

Al que dejaron tirado en la calle.

CREONTE

¿Polinices, el traidor? O  ¿Etéocles, el bueno?

ANTIGONA

Ya no hay buenos o malos. No hay quienes merezcan castigo o justicia. No somos hojas al viento, ni juguetes de los dioses, somos basura que se desecha para que otros coman en mesas con mantel. Ni siquiera hay un proyecto de exterminio… nos tiran veneno como a las cucarachas

CREONTE

Demasiadas charlas con los curas. Pero cuando necesitabas plata bien que te acercabas a tus hermanos. Y de dónde crees que sacaban la guita para darte ¿eh?

ANTIGONA

No sé… y si lo sé tampoco pude hacer nada hasta ahora… Somos perros con hambre de años.

CREONTE

Otra frase de los curitas villeros.

ANTIGONA

No, esa es de Edipo, mi viejo.

CREONTE

Ahora si llegamos al principio de todos los males. Fieras palabras de un fiero padre. Edipo, tu padre. Soberbio, egoísta, vividor y otras cosas de las que prefiero no hablar. Aunque veo que varias de ellas las heredaste. Como esa forma de mirar de arriba al mundo como si todos nosotros fuéramos un montón de mierda.

ANTIGONA

Sólo conservo de mi viejo una heladera Siam blanca como la nieve. En un manual que traían adentro la ficha técnica decía:  Las primeras heladeras con humidificación controlada y producida por la descongelación cíclica de la pared posterior del refrigerador,  con aislación de espuma de poliuretano «in situ» y gabinete, construido con perfiles plásticos con alma de acero.

Mi viejo leía eso como si fuera una plegaria, y después repetía: Llegó el tiempo de los rotos, 13 plantas industriales, 9.000 trabajadores y 250 artículos de fabricación nacional… Trabajo, hija, trabajo… y se le encendía los ojos como dos fogatas.

CREONTE

Yo también supe trabajar y llenarme de penas. Ahora quiero cosechar rápido…

ANTÍGONA

Porque rápido vendrán a buscarte a punta de faca los que te venden o te compran.

Mi viejo se arrancó los ojos antes de ver esta caída.

CREONTE

Se arrancó lo ojos por no ver su cara reflejada en el pedazo de espejo colgado en la letrina. Tu padre, maldito él y su cría. Maldita cría, de un hombre que no respetaba nada.

ANTÍGONA

Qué más da. Hoy vuelve en mi.

CREONTE

Sobrina.

CONDESCENDIENTE

… todavía hay tiempo de solucionar este error. Ese que se fue aún tiembla de miedo y no abrirá la boca… pero la bebida suelta la lengua debemos actuar rápido.

¿A quién querés enterrar? ¿A cuál de ellos? Por que los dos se reventaron a balazos y después sus soldados terminaron la carnicería dando de patadas a los dos cadáveres por igual y sinceramente no sabemos a quién de los dos sepultamos.  Así que es absurdo que llores por un cuerpo que quizás ni siquiera es ninguno de ellos. Una gorra, un par de zapatillas robadas, sangre… no valen la pena.

SE TRANQUILIZA

El negocio aquí se volvió grande, y cuando un negocio se vuelve grande todos quieren manejarlo. Los robos, el paco, la merca, los alquileres ilegales, nada de eso es la villa, es cierto, son tantísimos más los que laburan y la yugan pero afuera no piensan así. Tus dos hermanos manejaban toda esa mierda de negocio. ¿Te crees que yo estaba interesado en meterme en semejante quilombo? ¡No!  Vivía tranquilo… transabamos alguna cosa sin importancia… sin armar mucho bardo… Pero no, los hijos de Edipo tenían que dar la nota, ya uno manejaba la cocaína que el otro quería manejar la yerba,  ya uno se aliaba con los transas que venían de afuera que el otro se organizaba para quedarse con el territorio y las cocinas de merca.  A esos defendés. Ninguno de los dos vale lo que queda en el fondo de estas ollas.

CASI PARA SI

Pero ahora la cosa no es chiste, ahora los narcos apostaron en serio. Y mirá donde estoy… a mi edad…

LA MIRA

¿Cuánta plata querés? Dale, vamos… ¿cuánta? ¿Es un problema de guita? ¿Querés entrar en el negocio? Dale… ¿Siempre es un problema de plata o de envidia porque otro tiene más? Se odia por monedas finalmente.

ANTIGONA

No nací para compartir odio sino amor. Igual lo sé, Tío. Y juro que quisiera irme callada. Caminar por los laberintos de la villa hasta perderme o tomar este billete y decirle a Hemón de ir a un cine o comprarle a Ismena un colgante con ese delfín dorado que tanto le gusta…

DEJA CAER EL BILLETE

Pero no, algo me dice que merecemos otra vida…

CREONTE

Y vas a morir por otra vida.

ANTIGONA

Si… y tengo miedo. Muchos piensan como yo, pero se callan. Tienen  miedo de morir o de seguir viviendo, entre balas que se cruzan y hombres que se arrastran, miedo de terminar dándole al paco hasta que la cabeza se revienta y el cuerpo queda flaco y la piel se vuelve ceniza, o de ayudar a envenenar a cualquier crío o peor aún terminar vendiendo… Porque no hay ley aquí adentro, Tío, sino la fuerza del más fuerte.

CREONTE

Por eso, pequeña Antígona, los dos tenemos miedo. Vamos dame esa papeleta y a tomar helado. Hay que llorar un poco, eso también hace bien… y hacer el amor con Hemón… le hace falta alegría a esa cara…

ANTIGONA

No hablés más.

SE AGACHA Y LEVANTA UNO DE LOS PANFLETOS QUE LLENAN EL PISO Y SE LO ENTREGA

CREONTE

CREONTE NO ENTIENDE MUCHO QUÉ PASA

Muy bien pequeña.  Así es mejor.

LEE LA PAPELETA, MIRA EL REGUERO DE PANFLETOS  Y SU CARA SE TRANSFFORMA

“¡Justicia por Polinices!  Muerto en manos de los transas y sicarios de Creonte”

LE GRITA

¡¡¡Idiota!!!

ENTRAN LOS SICARIOS DANDOSE POR ALUDIDOS

SICARIOS 1 Y 2

¡A sus órdenes!

CREONTE

¡Llevátela!

SICARIO 2

¿A Antígona?

CREONTE

No, es un mono o mejor una rata.

SICARIO 1

¿A dónde  mierda la llevo?

SICARIO 2

¿Dónde carajo la pongo?

CREONTE

Hay que matarla. Y a su hermana, también.

 

ESCENA 10 LA HERMANA

ENTRA ISMENA

ISMENA

Lo merezco. La ayudé.

ANTÍGONA

¡Mentira! Ella anda siempre con su maquillaje y su ropa de moda.

CREONTE

¡Arpias! Siempre creí que debía cuidarme de los hombres. Que la bala marcada vendría de un arma sostenida por un hombre. Pero veo que me equivoqué, que el negocio esta cambiando y hay que acomodarse a los tiempos que corren. Cualquiera, por dos monedas, te puede matar… tu hermano, tu sobrina, tu hijo…

ISMENA

Por tu hijo, por Hemón, ella es su novia… no hagas que te odie para siempre como te odio yo.

CREONTE

No te voy a matar. Tiene razón Antígona.  Siempre coqueta… Siempre gustosa de los regalos… Quizás seas la mujer perfecta para él. Este bicho feo y malo en que se ha convertido Antígona, esta transa odiosa y traidora no lo merece.

Como hacer para vivir si en cada rincón alguien te está apuntando. Ni siquiera en la tranquilidad de la propia casa de uno  puede descansar y cerrar los dos ojos. No tengo paz.

ISMENA

ANTIGONA SE QUITA UNA CINTA Y SE LA ENTREGA A ISMENA

Vas tener que matarla, y luego a otro, y luego a otro, y luego a otro.

CREONTE

No tengo paz. Desconfío del aire que respiro.

ANTIGONA

No es el aire, es el viento.

CREONTE

¡Matala!

SICARIO 2

¡Ahora!

SICARIO 1

¡Acá mismito!

CREONTE

AL SICARIO 1

¿Vos sos peruano?

SICARIO 2

INTERPONIÉNDOSE

De Beriso.

CREONTE

No, no quiero que corra sangre de hiena. Que se muera sola, encerrala en alguna cueva y que se seque hasta morir.

SICARIO 1

¿Cueva?

SICARIO 2

¿Dónde mierda hay una cueva?

SALEN CON ELLA SIN SABER DONDE IR

 

ESCENA 11 EL HIJO

CREON/HEMÓN

ISMENA ENTREGA A HEMON LA CINTA DE ANTÍGONA Y EURIDICE LE DA UNA FACA. HEMON ENTRA CORRIENDO

HEMÓN

MIENTRAS CUBRE EL MANGO DE LA FACA CON LA CINTA DE ANTIGONA

¡Viejo! Ya estás viejo, para dirigir el circo.

CREONTE

¿Cómo venís? ¿Como un hijo que me debe respeto y defiende a los de su sangre? ¿Como un bastardo que no tiene patria y sólo piensa en quedarse con todo? ¿Como el novio de la perra? Quiero saber cómo venís… para defenderme.

HEMÓN

Para atacarme, decí mejor. Vengo como un hombre que ve peligrar todo en manos de un viejo que chochea.

CREONTE

No quise este destino.

HEMÓN

Si no querías este destino te hubieras corrido del camino y hubieras dejado que otros más capaces o…

CREONTE

¡O más jóvenes!¡Vamos, decilo!

HEMÓN

O más jóvenes, se hicieran hecho cargo del negocio.

CREONTE

Siempre me aterró el futuro y nunca entendí los tiempos que llegaron y sus cambios. Tampoco tuve el valor y la nobleza de Edipo, capaz de enfrentarse a la verdad y arrancarse los ojos.  Pude ser apenas un buen ladrón… ni eso… Campana… a gatas… me tiemblan las manos cuando tengo que sostener un arma. Sirvo apenas de campana, para chillar si la yuta viene.

HEMÓN

Pero hoy manejás la transa en la 1.11.14.

CREONTE

Los milicos le pusieron números a las villas. Allá está la puerta a la 1, allá a la 11, allá a la 14. Edipo decía que había que ponerle un nombre…

HEMÓN

1.11.14.

CREONTE

¡Un nombre!  Que recién cuando le pusiéramos un nombre las cosas iban a cambiar. Que el nombre iba a operar el milagro. Salía de trabajar de la Siam, del culo del mundo venía pedaleando y cuando llegaba armaba asambleas,  ayudaba a levantar paredes, organizaba a la gente para cualquier huevada… que el agua… que las tierras … Antígona tiene su misma mirada.

HEMÓN

¿Por qué no confiaste en mi?

CREONTE

Porque en este negocio no se puede confiar en nadie. Con gusto hubiera dejado toda esta mierda en manos de un  hombre que nos hubiera dado algo de seguridad. Pero no hay un hombre en la familia. Sólo barderos. ¿Y qué creías, que me iba a dejar manejar por una mujer? Soy de otra época Hemón.

HEMÓN

Veo que los nuevos tiempos te van a revolcar hasta destrozarte.

CREONTE

Todos los sueños se hicieron cenizas hace muchos años cuando una casilla de chapa y madera ardió hasta no quedar nada… sólo esto…

EN REFERENCIA A SU CINE GRAF

HEMÓN

Vengo por lo mío. Por la mujer y el mando.

CREONTE

La mujer que camina a la muerte, es hija de Edipo, demasiado hembra para vos. Y el mando es un letrero que te pegan en la espalda y dice “apunten”. Lo que viniste a buscar ni me pertenece ni te lo doy.

HEMÓN SALE FURIOSO

ESCENA 12 ANTIGONA VA A LA MUERTE

ANTIGONA/SICARIO 1 Y 2

DESDE UNA ALTA CONSTRUCCIÓN VEN EL PAISAJE DE LA VILLA

ANTÍGONA

¡Viste! No hay árboles.

SICARIO 1

¿Árboles? Es cierto. No hay árboles. Recién me doy cuenta.

SICARIO 2

Es la primera vez que veo que no hay árboles. ¿Y por qué no tenemos árboles?

ANTÍGONA

Por que no tenemos pájaros y por que no tenemos aire.

SICARIO 2

RIENDOSE

¡Vamos! Aire hay y mucho.

ANTÍGONA

No, eso es viento.

SICARIO 1

Tenés razón… es viento.

ANTÍGONA

Alguna vez soñé con un hombre trabajador llegando cansado a la casa luminosa entre las copas de los árboles. Sus manos acariciando un par de niños revoltosos…

SICARIO 2

¡Uuyy! Los pibes son unos san putas.

ANTÍGONA

Comer, besarlo, hacer el amor… Era tan simple en el sueño.

SICARIO 1

COLGADO

¿Y por qué no tenemos pájaros?

ANTÍGONA

Porque no hay aire. Solo viento.

SICARIO 1

El mal hace rato que llegó.

SICARIO 2

De la mano de quién sabe qué.

COMO DESPERTANDO

¿Y a esta a dónde la llevo?

SICARIO 1

¡La mato acá y listo!

SICARIO 2

¡Uy! Pero dijo que la encierre.

ANTÍGONA

No quiero sufrir.

SICARIO 1

Vos cállate que casi me cortan el pescuezo por tu culpa.

SICARIO 2

¡Mierda! Dónde encuentro una cueva en esta villa de mierda.

VEN LA HELADERA

SICARIO 1

¡La siam!

SICARIO 2

¡La cueva!

SICARIO 1

No será la cárcel de Caseros pero guardada… Guardada queda…

SICARIO 2

Ahora sí, a buscar un poco de paco para fumar que la jornada es larga.

SALEN

 

ESCENA 13 EL ARREPENTIMIENTO

CREONTE/CURA VILLERO

CREONTE

HA LOGRADO QUE SE ENCIENDA LA LÁMPARA DE SU CINEGRAF PERO NO LOGRA PONER LAS PELICULAS DE PAPEL

De qué sombras venís, cura.

CURA VILLERO

De las de mis ojos.

CREONTE

El que no ve es como un extranjero. No me fio de los ciegos y menos si son curas.

CURA VILLERO

Yo tampoco me fiaría… de los curas.

CREONTE

Rápido que la tragedia está lanzada. ¿Venís por ella?

CURA VILLERO

Vengo por mi gente.

CREONTE

¿Tu gente?

CURA VILLERO

No se quién es el ciego. Porque basta estarse un rato en cualquier laberinto de esta villa para ver pasar los chicos a la escuela, los hombres y mujeres al trabajo, los jóvenes a la canchita. Y también tus soldados plantados en las esquinas, vendiendo ese alquitrán. Tus hombres armados, esas tristes bestias.

CREONTE

¡Un sermón! Es eso… Gracias padre. Su ruta.

CURA VILLERO

No vengo a sermonear, ni me interesa salvarte. Creo que si pudiera pisarte la mano para que caigas rodando al infierno lo haría. Con qué ganas quisiera que el diablo existiese y ardiendo en azufre te quemaras en fuegos eternos. ¡Carajo! ¡Qué poco castigo vas a recibir!

CREONTE

¿Poco?

CURA VILLERO

Un puntazo es poco castigo.

CREONTE

¿Un puntazo?

CURA VILLERO

PARODIÁNDOLO

Rápido porque la tragedia esta lanzada. Es simple, la gente no ve bien que le pase algo a Antígona y que se deje sin sepultura el cuerpo de Polinices. Por lo que presiento estás sentado sobre un volcán. Tu decisión te pone definitivamente a toda la Villa en contra, aquí no sólo hay transas y soldados y mulos de narcos, esos son los menos y  ya te matarán a su debido tiempo. Pero hoy te vas a comer el puntazo de estos pobre humillados, de los tipos que trabajan de sol a sol y que no les alcanza la guita para nada y ven que les arrancan los hijos con esa mierda barata, con ese insecticida. No los provoques porque ellos tienen una dignidad del carajo.

CREONTE

Muy católico.

CURA VILLERO

No te hagás el cínico. El paco se llevó a hijos, hermanos y padres de esta buena gente y cuando la  buena gente se harta…

Vas a morir en manos de un ama de casa que luego de pelar unas cuantas papas y picar algunos dientes de ajo va a secar sus manos en el delantal y con esa misma cuchilla te va a abrir la panza y la desgracia como un viento incontenible va a arrasar tu casa.

CREONTE

Estoy cansado, cura. No sé que hacer.

CURA VILLERO

Liberar a Antígona, dejar que entierren y lloren a su hermano… y después…

CREONTE

Después…

CURA VILLERO

No hay tiempo, Creonte, para el después, mañana es tarde.

CREONTE

¡Mierda!

CREONTE SALE

 

ESCENA 14 EL CIEGO Y EL SORDO

CURA VILLERO

CURA VILLERO

Le dije claramente ¿no? Liberar a Antígona y enterrar a su hermano y erró el camino. Dio vuelta las cosas. Fue a enterrar primero a Polinices… un muerto… Se gastó las horas en carne podrida, como un burócrata hizo fila, sacó número y esperó… Y en la espera Antígona se cuelga de un soga y Hemón por rescatarla lucha con los esbirros y recibe la muerte.

SE QUEDA PENSANDO Y MIRA AL CIELO

Yo soy ciego, pero vos sos sordo y ya estás tan cansado de nosotros que no te pensás ocupar más de nuestros asuntos. Pero decímelo, porque yo ya no sé cómo explicar tanta injusticia. Y sino, mira y después decime ¿eh? La madre de un hijo muerto.

 

 

ESCENA 15 LA MADRE

EURÍDICE/HEMON

HEMON SENTADO FRENTE A LA PANTALLA VERDE DE LA COMPUTADORA ABSOLUTAMENTE INMOVIL. LLEVA EN SU REGZAO UNA FACA. ENTRA SU MADRE CON UN PEQUEÑO MUÑECO MUERTO, MIRA SIN ENTENDER

EURÍDICE

En mi cerebro, como en una computadora, guardo una imagen de cada segundo de vida de mi hijo. No hay ni un segundo que se haya borrado.

La mente, para permitirme vivir, simula que yo no los recuerdo.

Sólo accede, como en una computadora, a algunos archivos pero los demás, los infinitos instantes, los innumerables momentos, los incontables minutos están ocultos, a la espera.

Si tenemos la suerte de morir antes que ellos, antes que nuestros hijos, esos recuerdos se vuelven una telaraña,  una epidermis que nos recubre el cuerpo y nos da calor a pesar del frío de la muerte.

Pero si nuestro hijo muere antes, si su vida se ciega prontamente, inapropiadamente, escandalosamente temprana… esos recuerdos se hinchan y se expanden y explotan en nuestro cerebro hasta hacernos chillar como fieras.

TOMA LA FACA QUE TIENE HEMÓN Y SE DISPONE A SALIR PERO SE QUEDA ALLÍ PARADA

ESCENA 16  LA CUEVA

ISMENA/CREONTE

ISMENA ENTRA LLEVANDO LA HELADERA SIAM, LA ABRE Y ACOMODA LOS MUERTOS

ISMENA

Antigona se ahorcó con un cinto… no sé si te acordás, un cinto de cuero negro que ella le había regalado Edipo el día del padre o en un cumpleaños y que estaba gastado y descolorido por el uso.

Tu hijo, Hemón, murió en manos de quienes supuestamente te defienden o te cuidan. Dicen que sufrió mucho y que se hubiese salvado si alguien rápidamente lo hubiera ayudado, pero todos te tienen tanto miedo que ninguno, por gente gaucha que sea,  quiso acercarse…

Tu mujer, Eurídice, cuando vió el cuerpo bañado en sangre de tu hijo, con la misma faca se abrió un canal que se hizo río al mezclarse con la sangre de Hemón. Sólo alcanzó a maldecirte entre todos los hombres del mundo como el peor.

Yo los sueño ahorcados de los árboles que no hay, mecidos por ese viento que tanto temía Antígona, como frutos olvidados.

LOS SICARIOS HAN IDO BAJANDO LOS CUERPOS Y LOS HAN IDO APILANDO FRENTE A CREONTE

CREONTE

¿Soy el que sigue? La suma de muertes me da más miedo todavía. No soy más sabio en presencia de estos cadáveres, soy más torpe, más brutal, más asesino…  Sólo tengo miedo,  de los vivos y de los muertos… ¿Soy el que sigue?

 

ESCENA 17 ORACION DEL CURA VILLERO

CURA VILLERO/SICARIOS 1 Y 2

AHORA EL SICARIO 2 JUEGA CON EL PROYECTOR DEL CURA LO ENCHUFA Y APARECE UNA IMAGEN DEL PADRE MUGICA QUE PROYECTA SOBRE LA HELADERA SIAM

SICARIO 2

Ja! Ja! El ojo sano del curita ciego!!!

SICARIO 1 ENTRA Y VE AL SICARIO 2 CON EL PROYECTOR, SE PONE A SU LADO COMO SI ESTUVIERAN VIENDO UNA PELÍCULA. POR PRIMERA VEZ PARECEN COMUNICARSE.

SICARIO 1

Che, te puedo hacer una pregunta, ¿vos sos de verdad de Beriso?

SICARIO 2

No, nací en Lurigancho, en las afueras de Lima.

SICARIO 1

¡Ah!

SICARIO 2

¿Y vos?

SICARIO 1

De Beriso.

SICARIO 2

¡Ah!

VAN VIENDOSE LOS PERSONAJES COMO AL PRINCIPIO, ANTIGONA ILUMINADA POR LA LUZ DE LA HELADERA QUE VA CRECIENDO, ISMENA POR SU VELADOR GIRATORIO DE IMÁGENES, CREONTE PASANDO DIBUJOS DEL PATO DONALD, HEMON Y EURIDICE ILUMINADOS POR EL MONITOR DE LA COMPUTADORA.

CURA VILLERO

RECITA PARTE DE UN POEMA DEL PADRE MUGICA

CURA VILLERO

Señor perdoname por haberme acostumbrado

A chapotear en el barro.

Yo me puedo ir, ellos no.

Perdoname por decirles “no sólo de pan vive el hombre”

Y no luchar con todo para que rescaten su pan.

 

Señor: quiero quererlos por ellos y no por mi.

Señor: quiero morir por ellos, ayúdame a vivir para ellos.

Señor: quiero estar con ellos a la hora de la luz.

LA LUZ DE LA HELADERA SIAM ES CEGADORA

TODOS LEVANTAN LAS CABEZAS AL CIELO

EL SICARIO 1 CON LOS CABLES QUE CUELGAN DEL POSTE

SICARIO 1

UNE LOS CABLES Y HACE UN CORTOCIRCUITO

OTRO CORTOCIRCUITO Y SE CORTA LA LUZ

Amén!

TELÓN

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