TATA DIOS

» Conozco de amaneceres nublados y

lluvias cerradas que sobre el filo del mediodía

abren los campos a un esplendor de paraíso…

Pero este aire inmóvil murmura una

pena que no tiene edad…»

Marcelo Marán

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TATA DIOS

de Marcelo Marán

PERSONAJES

MARTIN

HOMBRE 1 / FRANCISCO

HOMBRE 2 / FIGUEROA

HOMBRE 3 / CIRIACO

UJIER

MUJER 1 / LIBERATA

MUJER 2 / MADAME ROLI / MUCHACHA 1 /

CRIOLLA 1

MUJER 3 / MUCHACHA 2 / CRIOLLA 2

MUJER 4 / MUCHACHA 3 / CRIOLLA 3

MUJER 5 / NANA/VIEJA

Otros roles interpretados por cualquiera:

Degollado/Fusilado/Sableado

 

“Tandil se despertó en la madrugada del 1° de enero de 1872 ahogada en un baño de sangre: momentos antes, medio centenar de gauchos, armados con lanzas y sables y con divisas punzó en las hojas y en los sombreros, habían asaltado el Juzgado de Paz, liberado a un preso, robado las armas y dando gritos de «Viva la Religión!», «Mueran los masones!» y «Maten, siendo gringos y vascos!» habían iniciado un trágico itinerario rajándole la cabeza de un garrotazo a un gringo organillero en una esquina del pueblo; en su marcha hacia el norte degollaron a nueve vascos carreteros que dormían, a un matrimonio inglés y su dependiente, también inglés, y a toda una familia de vascos, sus amigos y dependientes, dieciocho más,  treinta y siete en total. Tras el estupor, la población se organizó en armas, los persiguió, les dio alcance en campos vecinos, eliminó, hirió y tomó prisioneros a los que no alcanzaron a huir y los trajo a los calabozos del pueblo. Los conjurados decían que habían cometido  esos crímenes inspirados por la prédica de Tata Dios, un curandero    llamado Gerónimo de Solané que se había radicado en una estancia de la vecindad y al que habían acudido en número alarmante (desde  el Tandil y desde muchas otras poblaciones vecinas) para hacerse curar por él. Solané fue apresado y puesto en calabozo aparte. Pero en la noche que fue del 5 al 6 de enero lo asesinaron misteriosamente sin que las autoridades determinaran la autoría.  Para esclarecer la matanza colectiva se inició una frondosa investigación que al cabo de un mes de indagatorias y testimonios sólo determinó algunas culpabilidades -como para satisfacer la vindicta pública- pero dejó que toda la responsabilidad cayera  aparentemente en el curandero asesinado en el calabozo. El sumario  buscó culpables -y no causas y antecedentes- porque se limitó a juzgar y a sentenciar antes que, obviamente, buscar explicaciones  psicológicas, sociológicas e históricas.

(de «Los Crímenes del Tandil. 1872″, Hugo Nario, Centro Editor  América Latina, 1983)

 

 

CUADRO I

 

UNA LUZ TENUE QUE ILUMINA DESDE LO ALTO INAUGURA LA VISION. PARECE AHORA HACERLO INTERMITENTEMENTE,  COMO SI  LOS RAYOS PASARAN POR ENTRE LAS HELICES DE UN VENTILADOR QUE CUELGA DEL TECHO. AL SUBIR DE INTENSIDAD SE VE EL CUERPO DE UN HOMBRE ACOSTADO.

OTRA LUZ PRODUCE LA MISMA SENSACION SOBRE UN COSTADO. DONDE PARECIERA QUE SE ESTA EFECTUANDO UN CASTING DE ACTORES PARA INTERPRETAR EL ROL DE POLICIA

PASAN UNOS TRAS OTROS HASTA TERMINAR CON EL TEXTO.

“ De lo que existe en la valija de Don Gerónimo Solané titulado, Médico Dios, Tata Dios, y es como sigue: una valija de suela: un lío de papeles conteniendo, 54 recetas para enfermos; 38 cartas de varios nombres pidiendo medicinas; un libro titulado Guía de la salud; un librito titulado San Ramón Nonato; un librito Sagrada Novena; dos libretas con los nombres de los hombres que pertenecen a la humanidad; dos libretas copiascartas santos; un retrato con dos niños; un pájaro de cuatro patas; un par de medias de algodón; una sábana usada; una cajita de madera con espejo con una moneda de oro su valor 45; un libro misa roto; dos botellas agua florida; siete frasquitos varios tamaños conteniendo los daños que decía sacaba a los enfermos; un envoltorio con hilos de seda titulados daños; un pedazo trementina; trece sobres de cartas; una botella remedio. Quedan depositados en este juzgado y a disposición de vuestra señoría los objetos que se mencionan en la antecedente relación, incluso también el caballo bayo que se menciona en el oficio de remisión. Tandil, febrero 5 de 1872. Juan Adolfo Figueroa.

 

LUEGO SE SUCEDEN IMAGENES QUE OCURRIRAN EN LA OBRA,  ULTIMA IMAGEN QUE APARECE A UNO DE LOS COSTADOS ES LA DE UNOS HOMBRES QUE VAN A SER FUSILADOS, EL ESTALLIDO DE LAS DESCARGAS SE CONFUNDE CON EL RUIDO DE UN TRUENO EN ESCENA.

EL HOMBRE QUE YACE DORMIDO -EN LA MISMA POSICION EN QUE FUE HALLADO MUERTO EL TATADIOS- SE DESPIERTA SOBRESALTADO. LAS IMAGENES HAN DESAPARECIDO.

EL ES MARTIN AGUIRRE, UN ABOGADO AHORA DE UNOS CINCUENTA AÑOS Y SIN CLIENTES, POSIBLEMENTE ADICTO A LA BEBIDA, QUE EN SU JUVENTUD DEFENDIO SIN EXITO A LOS CONJURADOS, NO PUDIENDO EVITAR QUE ESTOS SEAN FUSILADOS.

CON LA PERSISTENCIA DE LA TORMENTA AUMENTAN LOS RAYOS Y TRUENOS, TRAS ALGUNOS DE ELLOS APARECEN EN ESCENA -COMO TRAIDOS POR ESA EXTRAÑA ELECTRICIDAD- LOS FANTASMAS DE LOS CONJURADOS TAL COMO ACABARON SUS DIAS,  YA UNO VA DEGOLLADO, YA EL OTRO MUESTRA VARIOS AGUJEROS DE BALAS EN SU PECHO, YA OTRO LLEVA UN SABLE CLAVADO.HABLAN ENTRE SI.

 

DEGOLLADO: Ustedes están seguros que ese es el Dr. Aguirre? La pucha qué tirado se lo ve…

FUSILADO: Usted habrá perdido la cabeza pero este perdió la figura… SE RIEN

SABLEADO: Y yo que creí que iba a presentar batalla…

Ey!  Don Martín… Porque no se abriga que el camino es largo…

MARTIN: Quién anda ahí…

¿La muerte?

FUSILADOS: Humildemente sus emisarios…

MARTIN: Qué quieren de mi…

DEGOLLADO: Su cabeza…

SABLEADO: Perdónelo, en realidad lo queremos entero…

MARTIN: Pero, no estoy preparado…

FUSILADO: Haga, Don Martín, acomode sus papeles… Un hombre como usted, tan metido entre papiros y sellos, supongo que tendrá que dejar tuito ordenado…

DEGOLLADO: Oportunidad que no tuvimos nosotros…

MARTIN: Ustedes…

DEGOLLADO: Si… a nosotros se nos mató sin decirnos agua va… Ni un beso a mi china pude darle…

SABLEADO: Pero si usted no tenía china…

DEGOLLADO: SOBRADOR No le digo, ni tiempo pa eso me dejaron, jue pucha

MARTIN: No puedo ir…

FUSILADO: Perdone, Dotor, pero le conocemos la historia… Usted tampoco tiene nada…

MARTIN: Por eso… No me puedo ir así… sin dejar nada… sin resolver nada…

DEGOLLADO: Algunos muertos comentan que desde que perdió aquel caso y que nos mandó al muere…

SABLEADO: No seas animal!…

DEGOLLADO: Qué diga! Que perdió ese caso… no ha vuelto a ser el mismo… Se ha abandonado…

FUSILADO: Hasta creo que dijeron que usted ya nos estaba esperando…

MARTIN: Debe de haber alguna excepción…

DEGOLLADO: Sin apelaciones…

SALEN

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CUADRO II

 

(EN UN ESPACIO INDEFINIDO, POR MOMENTOS PARECE UN TRIBUNAL DE JUSTICIA, POR MOMENTOS UN MERCADO, UN GRUPO DE HOMBRES Y MUJERES DORMITAN SOBRE SUS ESCRITORIOS O MESAS O PUESTOS. POR UNO DE LOS LATERALES ENTRA MARTÍN, UN MUCHACHO JOVEN E IMPETUOSO. TRAE CONSIGO FOLIOS Y EXPEDIENTES, LOS APOYA SOBRE UNA DE LAS MESAS Y MIRA A SU ALREDEDOR. NADIE SE INCORPORA DE SU SUEÑO. EL CARRASPEA,  TOSE, DA UNOS PASOS SONOROS Y POR FIN APLAUDE FUERTEMENTE.

VA  VESTIDO COMO UN ABOGADO DE ESCASOS RECURSOS, DA LA IMAGEN DE UN MUCHACHO RECIÉN RECIBIDO. ES EL ÚNICO QUE LLEVA UN VESTUARIO DE ÉPOCA, FINES DE SIGLO PASADO.

LA LUZ VA ACLARANDO LA ESCENA POCO A POCO. UN HOMBRE SE INCORPORA.)

HOMBRE I.- A ver si dejan dormir…, o acaso no se dan cuenta que estamos en sesión… (VUELVE A CAER DORMIDO)

MARTIN.- … Linda modorra!

HOMBRE 2.- (VERDADERAMENTE OFUSCADO, CORTANDO UN SALAME CON UNA LARGA CUCHILLA)

Miren al verdugo…  Todavía quiere fiscalizarnos…

MARTIN.- No soy un verdugo. Mi nombre es Martín Aguirre, y me han designado como abogado defensor del pueblo.

MUJER I.- Buena chusma, el pueblo.

MUJER 2.- Yo una vez conocí a un hombre del pueblo, era ruin…

(ALGUNOS SE LEVANTAN Y VAN A COMERCIAR CON OTROS O A CHARLAR O A COMER ALGO)

MARTIN.- El caso es que vengo…

HOMBRE 4.- A ver si todavía hay que inculparlo de desacato o desafuero…

MUJER 3.- Son muy desagradables los hombres jóvenes, en general no se mueven bien en la

cama…

HOMBRE 3.-(ABANDONANDO UN JUEGO DE SOLITARIO)

Este abuelo te haría bailar una buena polka…

(RISAS  GENERALES)

HOMBRE I.- (PARECE SER EL JUEZ DEL TRIBUNAL, COMIENZA A DAR FUERTES MARTILLAZOS CONTRA SU ESTRADO. ELEVA LA VOZ, EN UN  PRINCIPIO SUENA MAJESTUOSA PERO, INMEDIATAMENTE, SE QUIEBRA Y     PRORRUMPE EN ESTORNUDOS Y GARGARISMOS ASQUEANTES)

Paso a la Justicia!

UJIER: (ENTRA DANDO BRINCOS, TIENE ALGO DE BUFÓN Y DE INTRIGANTE. SE ACERCA A MARTÍN Y DISIMULADAMENTE OJEA SUS PAPELES, ESTE SE DA CUENTA Y SE LOS ALEJA)

Orden en la sala! Orden en la sala!

MUJER 1.- (POR MARTÍN)

Ese muchacho me insultó…

MARTIN.- Miente!

HOMBRE 1.- (A MARTÍN)

Dejemos que el juez decida eso… No le parece, joven?…

HOMBRE 4.- Testifico en su contra!

MARTIN.- Está inhabilitado… Como miembro del tribunal no puede ser ni testigo, ni parte…

HOMBRE 3.- (AL JUEZ, HIPANDO)

El pez ligero no cae primero…

HOMBRE 1.- Pero por alejarse de los otros siempre termina pescado.

MARTIN.- Basta!  Solicito a Usía permiso para pasar a los hechos, que son lo suficientemente trágicos como para que ustedes se mantengan despiertos…

HOMBRE 1.- (LO LLAMA A MARTÍN APARTE, ACONSEJÁNDOLE) Recuerde que‚ ésta es la gran magistratura de la ley, alta esfera de la equidad,  cumbre de la razón… Hable con propiedad, dignifíquese siendo simple, diríjase a los jurados con cautela y, no reclame más justicia que la que le vaya a tocar… Nada ensombrece más el ceño de un juez que el pedido desmesurado.

MARTIN.- (ESCÉPTICO)

Agradezco a Vuestra Señoría los consejos…

MUJER 4.- (LEVANTANDO LA CABEZA Y DEJANDO ESCAPAR UN BOSTEZO)

Bien  le vale. Así sólo podrá algún día ocupar tan digno sitial.

MARTIN.- Así lo espero… Poder, verdaderamente, dar a cada uno lo suyo…

HOMBRE 1.- (CACHIPORREA LA MESA CON EL MARTILLO HASTA HACER  DESVELAR A TODOS. CULMINA CON UN ATAQUE DE TOS)

­ Arriba, se acabó la farra! La justicia clama una vez más por nuestros servicios…

HOMBRE 2.- A ella somos.

MUJER 3.- Por ella estamos…

HOMBRE 1.- Adelántese, señor ujier de ujieres. Ponga su trajinado traste sobre la noble madera del banco y comience a escribir, que al instante nuestro abogado defensor dirá qué

es lo que espera de tan Altísimo Tribunal de la Nación.

(CAMBIA REPENTINAMENTE DE   ENTONACIÓN)

Queden afuera puteadas y reverencias… Tanto las unas como las otras sirven a la injuria y a la lisonja fácil, que nada bueno hacen al bien común que nos reúne…

HOMBRE 3.- (QUITÁNDOSE LA BOTELLA DE LA BOCA)

Mi excelencia. Qué excelencia!

HOMBRE 2.- Discurso lato, compacto, conciso, claro.

HOMBRE 4.- Párrafo sublime!

MARTIN.- (LEVANTANDO LOS BRAZOS PARA AQUIETAR LAS ALABANZAS AL  JUEZ)

Quiero exponer, punto por punto, los avatares, las intrigas, que forman la trama de esta historia, de la cual son sus víctimas,  extraña paradoja, los victimarios… Pobres gauchos perseguidos,  por los cuales vengo a reclamar un poco de justicia…

(HA TENIDO  QUE IR ELEVANDO LA VOZ PORQUE NO LE PRESTAN ATENCIÓN)

HOMBRE 2.- Tranquilice los nervios y sofrene el brío, que no entiendo un pito…

UJIER.- (LO INTERRUMPE A LOS GRITOS)

Mala!  Mala! “Pito», no vale.

HOMBRE 2.- (ESCRIBE ALGO EN UN PAPEL Y SE LO ENTREGA AL JUEZ)

Téngase dicho «pito», su excelencia, que es eso lo que no entiendo… Un pito…

MARTIN.- (TRATANDO DE COMPONER LAS COSAS PARA PODER CONTINUAR)

Señor Juez, Vuesa Excelencia, permítame seguir con el discurso… , y no nos detengamos en discusiones estériles…

MUJER 2.- Yo una vez conocí a un hombre estéril… Era ruin…

HOMBRE 1.- (GOLPEA DESENFRENADAMENTE CON EL MARTILLO. TOSE Y ESCUPE)

Prosiga, Pretor de pobres y ausente.

MARTIN.- Como les decía… Me trae a ésta una causa de tristísimas  consecuencias para los hombres de este pueblo…

(ES INTERRUMPIDO POR TODOS QUE HABLAN AL MISMO TIEMPO)

MUJER 3.- No ha de ser para mi y mis hijos, señor juez, pues somos  gente decente…

HOMBRE 4.- Vamos muchacho, despacha rápido, que otras cosas nos atienden con más premura…

MUJER 5.- (COMO DESPERTANDO RECIENTEMENTE)

Decídanse si compramos la corona o la palma para enviar a los deudos del Dr. Rocatomorti, fallecido en servicio…

MARTIN.- (DESESPERADO)

­ Por favor!… Pido por enésima vez una  moción de orden…    MUJER 6.- (SALIENDO DE ABAJO DEL ESTRADO)

Este muchacho está convencido que el mundo gira a su alrededor…

MUJER 3.- Todos los abogados son iguales… Una vez tuve uno que me cortejaba…

HOMBRE 1.- (SOEZ)

Y usted se dejaba cortejar .

(HACE UN GESTO INEQUÍVOCO CON LA MANO)

Buena pieza ha de ser…

(TODOS RÍEN GROSERAMENTE)

MARTIN.- (TRATANDO DE ENCONTRAR UNA ALTERNATIVA PARA SER ESCUCHADO)

Señoría. Está visto que no están dispuestos a escuchar mi discurso, y entiendo que no es hora apropiada para reclamar  atención… Es entonces que solicito se me permita escenificar la apelación…

HOMBRE 1.- (INTERESADO)

Y cómo diablos es eso?

MARTIN.- Si… quizás  ustedes se dignasen a colaborar conmigo… en vez de tener que escucharme…

HOMBRE 2.- Con tal que te calles…

HOMBRE 1.- No tengo claro el procedimiento… Y si digo otra cosa, miento.

MARTIN.- Es, podríamos decir, una especie de reconstrucción del crimen… Claro ,que actuado… por ustedes…

MUJER 2.- Me gusta… Me gusta de alma… Yo quiero hacer de mujer fácil…

HOMBRE 5.- (A MARTÍN. VERDADERAMENTE SERIO)

Hay putas en esta historia?

HOMBRE 1.- En todas las historias hay putas…

(GOLPEA CON SU MARTILLO) Eso es ley.

UJIER.- Boca sucia…

HOMBRE 1.- Mis fueros, Ujier… Un día te tomaré del fundillo y te lanzaré a la calle… Pensar que lo encontré de truhán, luego lo hice testigo falso y recién ahora se puede llamar ujier gracias a mi.

MARTIN.- Someto a tan altísimo tribunal la decisión y el consiguiente consentimiento de teatralizar el juicio…

HOMBRE 1.- (CARRASPEA. ESCUPE. TOSE Y GOLPEA CON EL MARTILLO)

Se otorga según se pide…

(A LOS OTROS)

­ Vamos! A moverse!… Que hay que ponerle ritmo a esta audiencia…

HOMBRE 4.- (ACERCÁNDOSE PUSILÁNIME A MARTÍN)

Una vez hice de avestruz en el colegio… Eso debe ser tenido en cuenta… No cree?…

MUJER 5.- (IDEM)

A mi me sale bien la Ofelia de Otello…

MARTIN.- Perfecto… Perfecto… El hecho sucedió en Tandil… Como ustedes lo saben… Supongamos, que por aquí cruza un arroyo  tranquilo…  Estamos en diciembre…  Aquí lavaban la ropa las  criollas… son pobres pero la tierra es tan ancha…

UJIER.-(ENTRA CON SU GUITARRA. CONFIDENCIAL A  MARTÍN) Quiero ayudarlo…Que le parece si…

(RASGUEA LAS CUERDAS)

Conozco algunas tonadas  sureñas…  Creo que no vendrían nada mal…

(MARTÍN ASIENTE. COMIENZA A TOCAR UNA TONADA SUREÑA.  PERO AL MOMENTO CRECE  UNA      MÚSICA CON MATICES EXTRANJEROS QUE APAGA LOS SONIDOS DE LA GUITARRA.)

MARTIN. -Los gauchos recorren a caballo tendido la pampa… son pobres  pero la tierra es tan ancha… Quién le puede poner tope al horizonte?

(LA MÚSICA SUREÑA PUGNA POR REGRESAR, CLARO QUE AHORA ES UNA TRISTÍSIMA VOZ DE MUJER  QUE CANTA AGUDA Y PERSISTENTEMENTE, LA MÚSICA SE INFLAMA)

VOZ DE MUJER: Lava sin agua la lavandera

lava que lava aunque no pueda…

 

 

 

CUADRO III

(MARTÍN LE ENTREGA AL UJIER LOS LIBRETOS PARA QUE ESTE LOS REPARTA. COMIENZAN A VESTIRSE Y MAQUILLARSE. TODOS SE RÍEN DE LA APARIENCIA QUE TOMAN AL DISFRAZARSE.)

MARTIN.- (TOMANDO A TRES HOMBRES Y UNA MUJER)

Necesito ahora un Comandante de guardias Nacionales…, una negra…, un cura…, y un  Juez de Paz…

(LLEVA AL HOMBRE 1 AL CENTRO DEL  ESCENARIO)

Usted hará de Ciriaco Gómez… Comandante de las Guardias Nacionales…

(MIENTRAS LE HABLA, ALGUNOS PINTAN DE NEGRO A  LA MUJER Y PREPARAN A LOS OTROS. EL HOMBRE 1, NEGOCIA CON UNO DE LOS QUE HABÍA SIDO ELEGIDO PARA HACER DE CURA, LE MUESTRA UNOS  BILLETES PARA CONVENCERLO, POR FIN LO LOGRA Y SE COLOCA LA  SOTANA. MARTÍN DA LAS ÚLTIMAS RECOMENDACIONES A  LOS ACTORES)

Bueno… Preparados… Noche en casa de Ciriaco Gómez…

(TODOS SE ALEJAN DEL CENTRO DEL ESCENARIO).

Por favor, les pido que se atengan al texto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CUADRO IV

(LA LUZ SE CENTRA SOBRE AQUEL QUE ENCARNA EL PAPEL DE CIRIACO  GÓMEZ. LOS OTROS DISFRUTAN COMO ESPECTADORES, FESTEJAN LAS OCURRENCIAS. MARTÍN SIGUE LAS ACCIONES, SE ACERCA A UNO Y A OTRO, CORRIGE ALGUNOS DETALLES. CIRIACO APARENTA UN HOMBRE CINCUENTÓN, ES COMANDANTE DE LAS GUARDIAS NACIONALES, TIENE ACTITUDES MARCIALES PERO CON RIBETES INFANTILES. ESTÁ BUSCANDO ALGO QUE SE LE HA PERDIDO. SE ENCUENTRA    A MEDIO VESTIR, COMO SI SE HUBIESE LEVANTADO EN MITAD DE LA NOCHE)

CIRIACO.- (LEYENDO EL LIBRETO, AL PRINCIPIO CON UN POCO DE DIFICULTAD)

Las dejé acá…  Ayer.  Me acuerdo perfectamente que estaban acá… Todas      juntas…, pero, si parece cosa del diablo…      (CUANTO MÁS BUSCA, MÁS NERVIOSO SE PONE)

­Dios Santo! Será  posible?…  Hooo!

(GRITA)

Liberata!…  Holgazana!…      Dormilona!…

(SIGUE BUSCANDO)

No entiendo… En esta casa las  cosas tienen patas…

(VUELVE A GRITAR)

Liberata!…

(LA MUJER 1  ENCARGADA DE TOMAR EL PAPEL DE LIBERTA APARECE CON UN CAMISÓN, UNA VELA EN LA MANO  Y LA CARA PINTADA DE NEGRO. HABLA COMO LA HACEN LOS NEGROS DE LAS  PELÍCULAS NORTEAMERICANAS DOBLADAS AL ESPAÑOL.  ES LA CRIADA DE CIRIACO. UNA MUJER PÍCARA Y CONTESTADORA) Liberata!

(CIRIACO SIGUE SIN VERLA PORQUE ESTÁ DETRÁS SUYO) Mujer!… Dónde están mis naipes?…

(GRITANDO. ELLA TOMA MIL  ACTITUDES PARA DESPEREZARSE) Libera…

(SE DA VUELTA Y LA ENCUENTRA)

Aaaahhh!… Qué susto!… Dormías…

LIBERATA.- (TOMÁNDOLE EL PELO)

No con los  ojos cerrados, Don Ciriaco.

CIRIACO.- Hummm!… Muy bien. Nunca hay que dormir con los dos ojos cerrados…

(HACE UNA VENIA )

Artículo 18 Ars Belicum…

MARTIN: (DETIENE LA ACCIÓN.)

Momento… Qué he dicho?… No quiero agregados al texto…

CIRIACO: Pero es una morcillita… Entraba justo…

MUJER 2: (DESDE AFUERA. OBSCENA.)

Doy fe, es una morcillita…

(RISAS GENERALES, DESORDEN. MARTÍN PREFIERE CONTINUAR)

MARTIN: … Sigan, por favor…pero sin cambios…

CIRIACO: (REANUDANDO. BUSCA SU PIE)

Acá está… Liberata, te acordás que ayer yo estaba jugando con mis  cartas…

LIBERATA.- Pero, señor, no me va a decir que me ha despertado a esta hora de la madrugada para…

CIRIACO.- Es que… Sabes como soy… Me ha llamado Figueroa que  quería tener una reunión conmigo y con mi primo… y…

LIBERATA.- Y se puede saber por qué se tienen que reunir como los      murciélagos… Tan tarde.

CIRIACO.- (CORRE DE UN LUGAR A OTRO COMO SI FUESE VIGILADO POR ALGUIEN)

Clo, clo…

(CHASQUEA LA LENGUA)

LIBERATA.- Qué dice?

CIRIACO.- (IDEM)

Clo, clo…

LIBERATA.- (LE PEGA EN LA ESPALDA)

Está «atacatarrado»…

CIRIACO.- (SE LE ACERCA, LE TOMA DE LA OREJA Y LE GRITA) ­Complot!… Liberata. Complot!… Ese ha sido, clo clo, la   contraseña…

LIBERATA.- Pavadas de su parentela para venir a tomarle el cognac de manzanas…

CIRIACO.- No, no, no… Esto es serio, muy serio..

(SE DA CUENTA QUE HA ESTADO HABLANDO DEMASIADO CON LA SIRVIENTA)

Pero qué tanto hablar con los criados!. Vamos Liberata, las cartas y a la cucha.

LIBERATA.- Las cartas no, a la cucha si…

CIRIACO.- Las cartas si, a la cucha no…

(SIGUEN CON ESTE JUEGO HASTA QUE CIRIACO LO INTERRUMPE)

Basta! Quién manda en esta casa? Artículo 25 Ars Belicum…

(LO DICE PROVOCATIVAMENTE DEJANDO DE LADO EL PAPEL, .MARTÍN REPRUEBA CON LA CABEZA)

LIBERATA.- Usted, señor.

CIRIACO.- Entonces?

LIBERATA.- Por eso mismo, amo. Usted me ordenó que no le devolviera las cartas…

CIRIACO.- Yo?…

LIBERATA.- Si, amo… Es una prenda, porque perdió su sota de copas en manos de mi caballo de espadas en la última batalla.

CIRIACO.- (RECUERDA)

Pero…

LIBERATA.- No hay pero que valga… «Las derrotas templan el honor»… Ars Belicum artículo 36…

(GOZA TAMBIÉN DE SU IMPROVISACIÓN Y LE DA LA MANO A CIRIACO VENCEDORA)

CIRIACO.- (LA CORRIGE)

Artículo 35, pero no importa…

(SE ARRODILLA)

Por favor, mis cartas…

LIBERATA.- (RECITA MECÁNICAMENTE)

«Los pertrechos tomados al enemigo…»

CIRIACO.- Eres implacable…

(SE LEVANTA Y CAMBIA DE ACTITUD)

Pido cambio de prenda.

LIBERATA.- Bueno…

(SACA UNA CAJA CON PAPELES DOBLADOS, LE DA UNO A ELEGIR)

Sin mirar, ni hacer trampas…

CIRIACO.- (ESTÁ ALEGRE CON EL JUEGO, METE LA MANO PARA SACAR EL PAPEL)

Ti, ti, ti, ti… ‚té…

(SE LO ENTREGA A LIBERATA)

LIBERATA.- (DESENROLLA EL PAPEL Y LO LEE ANTE LA IMPACIENCIA DE CIRIACO)

«Víctima de una emboscada el Coronel es apresado por un malón. Debe salir en calzoncillos hasta la tranquera del este».

CIRIACO.- (QUITÁNDOSE LOS PANTALONES)

No ha sido tan mala mi  suerte… Cuando regrese me tienes que dar mis naipes…

LIBERATA.- Primero la prenda. Espere. Póngase la chaqueta, se va a pescar      una pulmonía.

(SE COLOCA LA CHAQUETA MILITAR Y SE DISPONE A SALIR. MARTÍN ORDENA LA ENTRADA DE FRANCISCO, EL CURA ENCARNADO POR EL HOMBRE 1. SU ASPECTO ES SEVERO. SE LLEVA POR DELANTE A CIRIACO. RISAS GENERALES)

FRANCISCO.- (LO MIRA, VE QUE NO LLEVA PUESTO LOS PANTALONES)

Qué  haces así? Válgame Dios!… Sabes que siempre te he tenido por un hombre decente…

(APARTE, DEJANDO DE LADO LOS PAPELES)

En realidad creo que es un  perdulario…

MARTIN: No y no! No voy a aceptar que sigan metiendo bocadillos…

FRANCISCO: Muchacho, yo entiendo algo de esto… y a sus textos le faltan sal…  humor…

(ENTRA A ESCENA EL HOMBRE QUE HACE DE FIGUEROA)

FIGUEROA: Comparto la opinión del compañero…

MARTIN: Usted salga inmediatamente de aquí que todavía no le toca…

(LOS ESPECTADORES ABUCHEAN A MARTÍN, LO OBLIGAN A TENER QUE DEJAR CONTINUAR LA ACCIÓN. YA NO INTERRUMPIRÁ A PESAR QUE LOS ACTORES HAN  PRÁCTICAMENTE ABANDONADO LOS LIBRETOS)

CIRIACO.- (RETOMAN. LO INTERROGA)

Cómo vienes?… Como cura o como  primo?…   Hoy no estoy para sermones…

FRANCISCO.- Pues he dejado el cura en casa…, y el primo tiene mucha sed…

CIRIACO.- (A LIBERATA)

Antes de ir a dormirte tráele agua a Francisco.

FRANCISCO.- Agua dale a mi caballo. Yo pienso beber un cognac de manzanas que tengo visto por algún lado…

CIRIACO.- (A LIBERATA)

Parece que vino el cura… Tráele cognac.

(MURMURANDO)

Y mis cartas…, mis naipes…

LIBERATA.- (PASA JUNTO A ÉL Y LO SOBRA)

La prenda, sino… nada.

(SALE)

FRANCISCO.- Qué cuchicheas?…

CIRIACO.- (BUSCANDO LAS CARTAS POR TODOS LADOS)

Cosas de la casa,  domesticidades…

FRANCISCO.- Espero que Figueroa sea puntual… A estas horas comienzo mis rezos…

(ENTRA LIBERATA CON LAS COPAS Y EL COGNAC. SIRVE Y SE VA)

CIRIACO.- (QUE NO HA DEJADO DE BUSCAR)

­La puta madre que la parió en colores!…

FRANCISCO.- Por Dios! La boca, Ciriaco… Pareces un vasco.

CIRIACO.- Perdóneme, señor cura… Perdóname, Francisco… Es que esto de la reunión me tiene preocupado.

FRANCISCO.- Cosa que me extraña, porque te sé un hombre templado.

(APARTE)

En realidad me parece un bobo de pies a cabeza.

CIRIACO.- Creo que llega Figueroa.

(SE ESCUCHAN GRITOS Y LADRIDOS)

FIGUEROA.- (ES EL JUEZ DE PAZ. ENTRA CORRIDO POR LOS PERROS)

La próxima ordenanza será prohibir en toda la jurisdicción del Tandil la tenencia de perros.

CIRIACO.- Son más económicos que los peones y más guardianes.    FRANCISCO.- Yo he pasado junto a ellos sin que me chumbaran.

CIRIACO.- Beatitud, Francisco, beatitud…

FIGUEROA.- (RIÉNDOSE)

Carne magra… Con mucho gusto a cebo y velatorio…

FRANCISCO.- Espero que no sea ‚éste el tenor de la charla a la que fui citado…

CIRIACO.- (ENCONTRANDO LAS CARTAS)

La cagué, la cagueé…! Diez mil veces la cagué…!

FRANCISCO.- Por favor! La boca!

CIRIACO.- Perdóneme, señor cura… Perdóname, primo…

FIGUEROA.- La riña con los perros me ha traído sed.

CIRIACO.- (LO INTERROGA)

Cómo vienes? Cómo cuñado o como juez de  paz?   No estoy hoy para decretos, ni leguleyadas…

FIGUEROA.- Pues he dejado el Juez de paz en casa y el cuñado tiene sed…

CIRIACO.- Liberata!… Tráele un vaso de agua a nuestro cuñado.

FIGUEROA.- Agua! Tírasela a los perros…

CIRIACO.- (APARTE)

Parece que vino el Juez de Paz.

FIGUEROA.- (A LIBERATA LE HACE SEÑA PARA QUE LE SIRVA LICOR.  CIRIACO      PREOCUPADO EN JUGAR CON SUS CARTAS. LOS OTROS EN  BEBERSE EL COGNAC)

FRANCISCO.- (A FIGUEROA)

Espero, Juan Adolfo, que tengas justas razones para reunirnos a estas horas.

FIGUEROA.- Razones sobran, Francisco, lo que me faltan son palabras.

(LE INSINÚA CON UN GESTO SU DESEO DE BEBER)

FRANCISCO.- Ah! … Pues, toma hombre…

CIRIACO.- (COMIENZAN A TIRONEAR LOS TRES DE LA BOTELLA)

Basta de joder con la botella…

FIGUEROA.- Yo también quiero empinar…

MARTIN.- Qué pasa ahora?…

CIRIACO.- Que estos con el asunto del teatro me vacían el porrón…

MARTIN.- (NO PUEDE SEPARARLOS)

Ujier!… Hágase cargo de ellos…

(EL UJIER HACE UN PASO DE SALTIMBANQUI Y LES ROBA  LA BOTELLA, CORREN TRAS ÉL)

A ver, las mujeres, vamos con esa escena

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CUADRO  V

 

(ENTRAN DOS MUCHACHAS  VESTIDAS DE VASCAS, DETRÁS UNA VIEJA NANA. VAN A LAVAR LA ROPA AL RÍO. LAS MUCHACHAS CANTAN)

MUCHACHAS.-    Agua del agua, madre

agüita fresca

sol que nace y sube

por esa sierra.

Agua, agüita,

agüita fresca

Traigo un niño, madre

de otra tierra

manitos como alas

vuela que vuela

Agua, agüita,

agüita fresca

(NUEVAMENTE LA VOZ DEL  FINAL DEL CUADRO I. LAS MUJERES MIRAN HACIA UNO DE LOS COSTADOS COMO SI POR ALLÍ PASASE UN GRUPO DE CRIOLLAS)

VOZ DE MUJER:  Pena tras pena lava que lava

lavar sin agua no lava nada …

MUCHACHA 1.- (GRITÁNDOLE A LAS CRIOLLAS)

Buenos días…

(A LA OTRA MUCHACHA)

Lástima que el sol tenga que ver esas caras…

(AMBAS RÍEN)

MUCHACHA 2.- (GRITÁNDOLE A LAS MUJERES)

Un poco de agua no les vendría nada mal…

(LAS MUCHACHAS RÍEN)

NANA.- Basta! Demasiado cargado está el aire como para que ustedes hagan pesar también sus bromas…

MUCHACHA 2.- El aire?… Es todo verano, Nana… Todo campo sembrado…

MUCHACHA 1.- Todo risas…

NANA.- El verano no llega para todos…

MUCHACHA 1.- (APARTE)

Para nosotros aquella mañana era tan hermosa como las otras…

MUCHACHA 2.- (APARTE)

No entendíamos que cosas preocupaban a la Nana.

NANA.- Vamos niñas, no quiero que tardemos mucho. Algo murmuran  los animales y los pastos… y esas mujeres cansadas de sufrir… No es buen tiempo…

MUCHACHA 1.-  El agua del arroyo está tibia y casi, casi, no sopla el  viento… Qué más se le puede pedir a Dios…?

MUCHACHA 2.- (APARTE)

Primer día de enero de 1872, aquellas mujeres que pasaron hace unos momentos son hijas, madres o esposas de peones y gauchos… Siempre fueron pobres, pero  ahora ya no tienen verdaderamente que comer. Hace falta mano de obra extranjera para la explotación ovina… Irlandeses, alemanes y nuestros padres, vascos, desplazan al criollo…

MUCHACHA 1.-

Hermana! Crees que voy a lavar la ropa yo sola…?

MUCHACHA 2.- (YENDO HACIA ELLA. APARTE)

Además, los gauchos eran perseguidos por las milicias y enviados a morir en la

lucha contra el indio o en la guerra con el Paraguay…

(A LA MUCHACHA 1)

Ya voy, sólo quise cortar unas flores silvestres…

NANA.- (CON PESADUMBRE)

Volvamos.

MUCHACHA 1.- Me das miedo, Nana.

NANA.- Empecemos a tenerlo. No estamos de prestado en este país…

MUCHACHA 2.- Claro que no… Trabajamos… y muy duro…, y por eso podemos estar alegres…

NANA.- Cuando alguien tiene hambre no se hace muchas preguntas… Cuando llega la guerra nuestros hombres mueren y no se hacen muchas preguntas…. Todo eso lo sabemos… Pero, vamos. Si no me equivoco ‚ éste será un día muy especial…

MUCHACHA 1.- Un hermoso día…

MUCHACHA 2.- El día más hermoso del verano…

NANA.- (QUEDA SOLO ELLA ILUMINADA POR UNA LUZ DE TORMENTA CREPUSCULAR)

Conozco de amaneceres nublados y lluvias cerradas que sobre el filo del mediodía abren los campos a un esplendor de paraíso… Pero este aire inmóvil murmura una pena que no tiene edad…

MARTIN: (APLAUDE SATISFECHO)

Eso es, muy bien mis señoras

CUADRO VI

MARTIN.-  Ujier!…

(ENTRA EL UJIER, BOTELLA EN MANO, ACOMPAÑADO POR LOS TRES HOMBRES, QUE PARECEN TRES NIÑOS MALHUMORADOS. EL UJIER COLOCA LA BOTELLA EN EL CENTRO DE UNA MESA Y SALE.)

MARTIN.- Vamos a ver si ustedes pueden hacerlo tan bien como ellas… Continuemos señores…  Figueroa, Juez de Paz y primo de Ciriaco los ha citado, ya muy entrada la noche, para contarles algo muy importante… Les pido nuevamente que dejen de lado las bromas y las exageraciones…

MUJER 3.- A ese que hace de Figueroa no le crean nada… Una vez me   revolqué con ‚él porque me prometió…

MARTIN.- Señora… Esas cosas para después… Ustedes, adelante…    FIGUEROA.- Posiblemente lo que vaya a contar no sea novedoso…

(TOMA AIRE. RESPIRA PROFUNDAMENTE, MUY SOLEMNE)

Vi a Ramón Santamaría con una mujer.

CIRIACO.- Bueno sería que lo hubieses visto con un camello.

FRANCISCO.- La bebida te sienta mal, Juan Adolfo. Mira que a mi me     preocupa la moral del pueblo…, pero lo tuyo es una extravagancia.

FIGUEROA.- Verán que estas no son rarezas mías. El vasco no iba con su mujer…

CIRIACO.- Bah! Tanto lío porque un hombre se pasa la noche con la chinita de algún peón…Vamos, cuñado, te estás poniendo carcamán…

FRANCISCO.- La cosa ya no viene tan liviana, primo, la cosa ya no viene tan liviana… Dices que Ramón Santamaría, el vasco Santamaría, iba con otra mujer…

FIGUEROA.- Del brazo, y no de noche, como cree Ciriaco. A plena luz del día… Y la tía no es ninguna india…

FRANCISCO.- (APROVECHA PARA SERVIRSE Y TOMAR EL COGNAC)

La cosa ya no viene tan liviana…

CIRIACO.- Igualmente… Qué podemos hacer nosotros?… Yo en ello no veo delito… Quién es ella?…

FIGUEROA.-  Eso no importa… En cuanto a lo primero… Yo sí veo delito, y mucha ceguera de parte nuestra… Estamos perdiendo todo en manos de esos inmigrantes… Suben por la escalera social de a dos escalones… y nosotros qué hacemos…, qué?… Verlos subir, nada más, verlos subir…

FRANCISCO.- Comparto con Figueroa sus temores. El tal Santamaría no hace diez años era mozo, luego almacenero…

CIRIACO.- No me lo recuerdes…

FIGUEROA.- Lo ves, cuñado, lo ves… Tu también estás endeudado con el vasco, y no tardar À en llegar el día en que se quede con tus campos, como ya ha hecho con otros.

FRANCISCO.- En secreto de confesión, Don Octavio Menendez, no pudo sostener una ráfaga de puteadas contra Santamaría por tener que darle medio campo en pago de deudas…

CIRIACO.- (DISTRAÍDO)

Pero eso es una herejía… Cómo permites que se manche de esa forma el nombre de nuestra virgen…

FRANCISCO.- (APARTE)

Si será idiota.

(A CIRIACO)

Primo, estoy hablando del vasco Santamaría, no de nuestra madre del cielo.

CIRIACO.- Vasco turro! El y toda la madre que lo parió…

FRANCISCO.- La boca!

CIRIACO.- Vamos! Que Figueroa está en lo cierto… Se nos escapan de las manos estos desgraciados roñosos. Quién los trajo?…Me pregunto, quién los trajo?…

FIGUEROA.- Quién va a ser?… Los políticos de Buenos Aires… Juntavotos.

CIRIACO.- (NERVIOSO)

Y ella…, Quién es ella?

FRANCISCO.- Sí, el nombre de la mujerzuela…

FIGUEROA.- (TRATANDO DE CAMBIAR DE TEMA)

Eso no importa… Lo primero es…

FRANCISCO.- Cómo que no importa! Esa putona debe ser apedreada… Que todas las damas del Tandil salgan a la calle y la arrastren por el polvo…

FIGUEROA.- Exageras… Ella no tiene la culpa…

CIRIACO.- Es la peor… Es la peor… Que se azote a la vasca.

FIGUEROA.- (CON DISIMULO)

Ella no es vasca…

FRANCISCO.- Una hija de esta tierra en amoríos ilegales con un extranjero?… Palos a la chiruza! Tu mujer, Figueroa, debería encabezar la partida para darle escarmiento a la pecadora.

FIGUEROA.- Creo que estamos apuntando al lugar equivocado…Al fin  y al cabo…, la mujer es francesa y es dueña…, en fin de…

CIRIACO.- (ESTALLA EN CARCAJADAS)

Fra…, fra… Francesa!!! Pero, cuñado, en este pueblo la única francesa es Madame Rolí… Tu concubina. No me dirás que el vasco Santamaría te birló la francesa delante de tus narices… Jujujuju! Sabía que los  vascos eran expertos en ovejas pero no que fuesen duchos en  cabrones…

(HACE DOS CUERNOS SOBRE SU FRENTE Y PERSIGUE AL CURA)

MUJER 2: (SALTANDO A ESCENA)

A  mi juego me han llamado… Madame Roli, la mujer fácil…

(MUESTRA SUS PIERNAS A LOS ESPECTADORES, APLAUSOS Y  GRITOS OBSCENOS)

MARTIN: Esto ya es demasiado… Usted no puede estar en esta reunión…

(ENTRAN DOS HOMBRES ,ENVIADOS POR EL UJIER, QUE LO «INVITAN» A PERMANECER SENTADO, AL TIEMPO QUE LE QUITAN EL SACO Y SE LO TIRAN AL UJIER, QUIEN LO RECIBE Y REVISA POLICIALMENTE)

FIGUEROA.- (A MARTÍN, MIENTRAS ABRAZA A LA MUJER 2 QUIEN SE MANTENDRÁ EN ESCENA COQUETEANDO PERO SIN HABLAR)

Lo dicho muchacho, a esto le falta humor y sexo…

FRANCISCO.- (DESPRECIATIVO CON RESPECTO A MADAME ROLI)

Si mis oídos no se equivocan quieres sentar una disputa con los vascos por una puta… Y en medio de esta disputa meter a la Iglesia… Tu estás loco… Por mi…,

nada he escuchado, secreto confesional, Juan Adolfo, arregla tus problemas de alcoba y tu conciencia como puedas…

FIGUEROA.- Pero…, es que se puede estar tan ciego… El que se arrastra con esa mujer  es un vasco… Un vasco que no hace diez  años era mozo de hotel…, hoy ganadero y mañana… presidente de la nación… Esta no es una lucha personal, ni mucho menos. Nuestros enemigos son los enemigos de la tradición, de la Iglesia,      de la nación toda.

CIRIACO.- (AUN TENTADO)

Pese a que el hecho que desencadena…

(SE RÍE)

… esta charla… O sea, los cuernos que le han clavado al pobre de Figueroa…

FIGUEROA.- Ni cuernos, ni pobre. Esa putita pagará sus culpas.    FRANCISCO.- Si no se guardan las lenguas en su sitio no tendrán el gusto de seguir platicando con un servidor, que exige descaradamente una copa …

CIRIACO.- (LE SIRVE) (APARTE)

De alguna manera recuperaré el gasto que estoy haciendo.

(A ELLOS)

Pues que dejando de lado el  asuntillo de los…

(HACE UN GESTO INEQUÍVOCO CON LOS DEDOS)

…También creo que están cambiado mucho las cosas en estas tierras… La gente parece olvidar que estamos aquí gracias a que nuestra guardia Nacional luchó, lucha y luchará contra el indio sea donde sea…

FRANCISCO.- No olvides el papel evangelizador de la Iglesia.

FIGUEROA.- Ni la campaña ordenadora de la Justicia…

CIRIACO.- Nada de esto se olvida…, pero somos un puñado de hombres decentes contra la chusma inmigrante y apátrida…

FRANCISCO.- Mueran los infieles!

FIGUEROA.- Abajo los masones!

CIRIACO.- Viva la Guardia Nacional! Les propongo unir fuerzas en  esta lucha contra los enemigos de la Nación.

FRANCISCO.- Quedo fuera…

FIGUEROA.- (APARTE)

El cuervo no sabe que lo tengo agarrado de la cola…

(A FRANCISCO)

Por qué, querido Francisco?…

FRANCISCO.- Me lo impide mi conciencia.

CIRIACO.- (APARTE)

Y su deseo de jugar a dos aguas.

FRANCISCO.- No podría mirarme al espejo si supiera que he sido parte de un complot que se apoya, aunque sea con la punta del dedo meñique, en algo tan bajo y abyecto como el adulterio… No, no podría…

CIRIACO.- Déjate de boludeces, Francisco, el tipo quiere revancha, que la tenga… Lo que a nosotros nos debe importar es ajustar cuentas, pero sobre un asunto más grave y más importante; donde diría, sin miedo al castigo divino, donde diría, está      comprometido el mismo Dios…

FIGUEROA.- Un brindis… Un brindis…

FRANCISCO.- Alto! Un brindis, sí, pero por la paciencia…, por la mano tendida al que erró…, por…

FIGUEROA.- Por lo que veo, te olvidas de esto…, Francisco.

(EXTRAE UNA CARPETA DE ENTRE SUS ROPAS)

FRANCISCO.- (CALZA UN PAR DE ANTEOJOS)

Y eso?…

FIGUEROA.- Ciertos folios…, que cuentan una historia ya muy vieja…, y que tuve el buen criterio de no dar a luz jamás…

FRANCISCO.- (ALGO PREOCUPADO)

Se inculpa allí a alguno de los presentes?

FIGUEROA.- Se habla, se documenta y se certifica sobre cierto fraile que no hará veinte años cometió algunos pecadillos en el cuerpo de un mancebo de no más de catorce…

FRANCISCO.-  (Aparte)

La cosa ya no viene tan liviana…

(A FIGUEROA)

Mentiras del Juez!

FIGUEROA.- Mentiras de la Iglesia!

FRANCISCO.- Hereje!

FIGUEROA.- Bufarrón!

FRANCISCO.- He sido absuelto de culpa y cargo… Mi pasado está lavado…

FIGUEROA.- Lavado si, pero han olvidado pasarle un poquitín de plancha.

CIRIACO.- Desembucha, Figueroa, vamos primo, que salga el Juez al ruedo… Ardo por conocer las intimidades de este putarrón…

FIGUEROA.- Fue cuando el fraile tenía…

FRANCISCO.- Basta! Participo, muy a pesar mío, de esta justa  batalla contra los masones extranjeros… Pero reniego del piso donde se apoya…

FIGUEROA.- Sea! Y ahora sí, propongo un brindis…

CIRIACO.- (APARTE)

Cualquier oportunidad la ven buena para beberme el cognac.

(A ELLOS) (APARTA A UN COSTADO LA BOTELLA)

Antes del  brindis, desearía que desarrollemos una estrategia a seguir… Calculo que algo habrás pensado, querido cuñado. Estrategia, que me gustaría podamos analizar a la luz de mis cartas…

FRANCISCO.- Basta de herejías… También tendrá que soportar que se tiren las cartas… Qué es ‚esto? La cueva del Tata Dios?  Hasta aquí llegan sus nefastas influencias?…

CIRIACO.- Quién habla de tirar las cartas? Y deje tranquilo al curandero… Yo hablo de experimentar con mis naipes lo que va a ocurrir.

FRANCISCO.- (A FIGUEROA)

El bobo quiere jugar con sus cartitas?

CIRIACO.- Es simple, cuñadito… Es fácil, mi primito…Por  ejemplo…

(COMIENZA A COLOCAR LAS CARTAS SOBRE LA MESA)

Por un lado aquí tenemos a los vascos… Este puede ser Don Santamaría…

FRANCISCO.- El es más pelado…

CIRIACO.- Este puede ser otro…

FIGUEROA.- El pulpero… Que sea Juan Chapar, que le debo un escarmiento…, además de una fuerte suma…

CIRIACO Y FRANCISCO.- Sea!

CIRIACO.- Y este puede ser…

FRANCISCO.- Vicente Leanes…, que jamás concurre a misa…

FIGUEROA.- Y está su mujer…

(A FRANCISCO)

El otro día la he apurado contra la alambrada y se me ha negado.    CIRIACO.- Bueno…, y supongamos, que entre masones, vascos y extranjeros tenemos un grupejo más o menos así…

FIGUEROA.- Ya tenemos de un lado a los que merecen el escarmiento,un buen susto que los obligue a saber quiénes son los que mandan…

FRANCISCO.- Y del otro lado… Quiénes?…

CIRIACO.- (ACOMODANDO CARTAS)

La gente decente, qué joder!… Tu, la Iglesia… El cuñado Figueroa, la Justicia… Yo, la Guardia Nacional, los terratenientes… Todos para darles una buena paliza a los soberbios inmigrantes… Todos al frente.

FIGUEROA.- (LE VOLTEA LAS CARTAS)

Si serás tonto, cuñado, si serás tonto… Todos nosotros sí, pero no al frente, al frente no… Debemos buscar  un chivo expiatorio…

FRANCISCO.- De eso sé mucho… De eso sé mucho…

CIRIACO.- Y bueno…  Pongo a disposición el ejército… Hemos limpiado la zona de indios, bien podemos dar unos cuantos golpes a esos vascos cobardes…

FIGUEROA.- Sigues con la tontería. Quieres ser la cabeza de turco? Debemos buscar la forma de dar el golpe y esconder la mano…

(LE PEGA A CIRIACO Y ESCONDE LA MANO‚ ÉSTE BUSCA SIN ENCONTRAR QUIÉN LE PEGÓ)

FRANCISCO.- Ya lo tengo! Los gauchos…, los peones…, hay que influir sobre ellos…, son carne de cañón… Y sé de cierto  malestar entre la campaña, malestar que podemos reavivar y creo…, dirigir…

CIRIACO.- Habla, habla…

FIGUEROA.- Cuál es tu idea?

FRANCISCO.- El asunto es simplísimo. Conozco, por mi investidura, a muchos hombres de la campaña, criollos, peones, poseedores de pequeñas porciones de tierra que ven alejarse los buenos tiempos por la llegada del inmigrante… No nos costaría mucho crear un verdadero odio hacia la raza invasora…

CIRIACO.- No veo como…

FRANCISCO.- Tu puedes ayudar mucho… Las levas siguen implementadas… No?

CIRIACO.- Si, de vez en cuando levantamos a alguno que otro vago y lo mandamos a la frontera…

FRANCISCO.- Ahí lo tienes, una buena razzia… Que sientan los criollos que el trato es desigual con respecto a ellos… Los  gringos tienen todos los beneficios del suelo… Y ellos solo se quedan con las taperas, sus chinas abandonadas, sus hijos desperdigados y sus campos desiertos…

FIGUEROA.- Y qué más…

FRANCISCO.- Tu, como Juez de Paz, tienes todo el poder, úsalo de tal manera que sirva para que toda la población sienta que debe terminar con las prerrogativas del inmigrante… Prohibe! Prohibe! Prohibe!

CIRIACO.- Y tu, primito… Qué harás?…

FRANCISCO.- Tengo mi púlpito, Ciriaco… Tengo mi púlpito, que en estas tierras desoladas es la voz de Dios, y esa voz no se discute…

CIRIACO.- Vamos bien, muy bien…

(TOMA SUS CARTAS DE NUEVO)

Por aquí los vascos…

FIGUEROA.- Por aquí los peones y gauchos…

FRANCISCO.- Y aquí…

(AMBOS LO MIRAN INTERROGÁNDOLO, MIENTRAS EL BEBE LA ÚLTIMA COPA PALADEÁNDOLA. CIRIACO MIDE LA BOTELLA)

El Tata Dios… El curandero… Quien ha ordenado una batalla abierta contra los      masones e inmigrantes…

(SE OSCURECE LA ESCENA)

(VARIACIÓN SOBRE LA MÚSICA DEL CUADRO I)

 

 

CUADRO VII

MARTIN.- (ENTRA EN LA ESCENA AL TIEMPO QUE LOS OTROS SALEN, PRÁCTICAMENTE SE LO LLEVAN POR DELANTE, COMO SI NO EXISTIERA. SU ROPA, EN UN PRIMER MOMENTO PLANCHADA Y PULCRA, AHORA LUCE ARRUGADA, HA PERDIDO SU SACO EN EL TIRONEO.  LOS HOMBRES Y MUJERES COMO EN EL PRIMER CUADRO.  ALGUNOS DORMITAN, OTROS SE HIGIENIZAN, OTROS COMERCIAN Y HABLAN. NADIE PARECE ESCUCHARLO)

.- …Y el Tata Dios fue un simple pretexto… Un oscuro curandero, que había llegado al Tandil para aprovecharse de la buena fe de la gente, se transformaría en la excusa perfecta, utilizada por fuerzas más nefastas y perversas, que maquinaron una verdadera cabalgata de la muerte…

HOMBRE 1.- (AÚN NO IDENTIFICADO ENTRE LAS SOMBRAS GOLPEA UN POCO SU MARTILLO COMO LLAMANDO A SILENCIO A MARTÍN O INTIMIDÁNDOLO).

MARTIN.- (ELEVANDO LA VOZ VA DE UN LADO A OTRO SIN HALLAR RESPUESTA)

Señores del Juzgado, allí es dónde debemos buscar a los culpables, y no en una banda de gauchos desarrapados e ignorantes que creían estar haciendo una obra grata a los ojos de Dios…El fanatismo religioso que les perturbó tan radicalmente la razón no tiene como responsable a un charlatán de feria, al Tata Dios, sino a los  mismísimos representantes de la Iglesia Católica en nuestra campaña…

HOMBRE 1.- (UNA LUZ CAE SOBRE ‚ÉL, ESTÁ VESTIDO AÚN CON SU DISFRAZ DE PADRE FRANCISCO, PERO CON LAS ACTITUDES DE JUEZ. GOLPEA EL MARTILLO INTERRUMPIENDO EL DISCURSO DE MARTÍN).

MARTIN.- (ELEVANDO AÚN MÁS LA VOZ)

Dignísimo tribunal…  El Tata Dios fue un chivo expiatorio y los gauchos ebrios un arma utilizada por los poderosos, los terratenientes, los clérigos… para detener la rueda de una historia inexorable donde veían sucumbir sus prerrogativas…  Por eso pido..

HOMBRE 1.- (APORREANDO LA MESA)

No ha lugar… no ha lugar… no ha lugar…

(CAE SOBRE LA MESA. EL SILENCIO ES TOTAL)

MARTIN.- (ABATIDO. MIRA UNA A UNA LAS CABEZAS CAÍDAS. COMPRENDE QUE SOLO      LA ESCENIFICACIÓN LOS HA CONMOVIDO ALGO. ACCEDE A ELLO)

Esta bien señores… Continuemos con la farsa …

(VIVAS, VÍTORES, SALTOS Y PALMOTEOS. TODOS CORREN HACIA A ÉL PARA INTERCAMBIAR IDEAS Y RECIBIR HALAGOS)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CUADRO VIII

MARTIN.- (ABATIDO, HACE UNA SEÑA AL UJIER Y LE DICE ALGO AL OÍDO, AL TIEMPO QUE LE ENTREGA UNAS HOJAS)

UJIER.- (SEÑALANDO A TRES MUJERES Y ENTREGÁNDOLES LOS PAPELES. PARECE UN GROTESCO CABO DE LA POLICÍA)

Vos, vos y vos…  Con que ustedes son las minas de esos gauchos roñosos…

(COMIENZA A REVISARLAS OBSCENAMENTE)

MARTIN.- Lean, por favor… lean…

(EL HOMBRE 1, FRANCISCO, PARA ARRUINAR LO PREPARADO POR MARTÍN, SE SUBE ARRIBA DEL ESTRADO Y COMIENZA A HABLAR DESDE ALLÍ COMO SI ESTUVIESE EN UN  PÚLPITO)

CRIOLLA 1.- Unos hombres con uniforme hablaron con mi Jacinto, para que encabezara con su lanza al grupo. Le dijeron que los acompañase para ir a ver a Dios, que iba a haber un diluvio esa noche y que la piedra movediza se iba a dar vuelta y saldría una bandera donde estaría el rey que los iba  a gobernar. Y que los que fuesen a ver a Dios con sus familias  esa noche se salvarían ellos y su familia… Que iba a haber una  gran cosa y que tal vez fuese Tata Dios la salvación de muchos amigos…

VOZ DE FRANCISCO.- Viva la religión! Esa es, mis queridos feligreses, la nueva bandera que debemos defender… Si! Esta especie de lepra que está llegando a nuestras costas de manos y bocas del inmigrante, con sus falsas doctrinas, sus sociedades secretas, su socialismo…

MARTIN.- (NO DISIMULA YA SU ODIO CONTRA EL HOMBRE 1.

A LA CRIOLLA 2)

Ahora usted, por favor… Más fuerte… más fuerte…

CRIOLLA 2.- Todos los que iban al Tandil, donde estaba Dios, verían como cada vez que  levantase la mano caería un masón y que no se asustasen porque nada les podía suceder porque ellos eran mandados  por Dios, eso dijo Cruz Gutiérrez cuando dejó mi rancho… después de hablar con el patrón…

VOZ DE FRANCISCO.- Hay que perseguir a los masones… Hay que hacerlo en nombre de nuestro señor Jesucristo… Ellos traen la miseria a nuestra tierra, donde jamás flameó otro estandarte que el de la Iglesia Católica…

MARTIN .- (A LA OTRA CRIOLLA)

Grítelo… Grítelo…

CRIOLLA 3.- Aunque nunca dijo que fuese santo o Dios, aceptaba que la muchedumbre le dijese San Gerónimo o Tata Dios y le besasen la mano… Esteban Lasarte, mi hermano, dijo que oyó hablar y decir  que el curandero dijo que  este pueblo del Tandil se iba a hundir si no se salía a matar a gringos y masones, porque nos sacrificaban y perjudicaban…

VOZ DE FRANCISCO.- Muerte a los masones!… Viva la religión!…

(VUELVEN A SUMARSE LAS VOCES DE LAS MUJERES QUE REPITEN ALTERNÁNDOSE SUS DISCURSOS. LA MÚSICA SUENA VIOLENTA.)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CUADRO IX

( MARTÍN QUE VA DE UN LADO A OTRO DEL ESCENARIO TRATANDO DE RECABAR INFORMACIÓN. SE ACERCA AL HOMBRE 4)

MARTIN.- (AGRESIVO)

Diga como fue… dígalo…

HOMBRE 4.- (CANTANDO AL RITMO DE LA MÚSICA. CADA UNO QUE LO CUENTA  LO HACE A SU MANERA Y SEÑALA LA RUTA EN CONTRADICCIÓN CON EL OTRO)

Desde aquí salieron

y  fueron para allá.

Mueras al extranjero

gritaban sin cesar.

Primero fue Chapar,

su prole y su mujer,

la pobre Ebarlín,

Cipriano y Don Beltrán,

los vascos carreteros,

Leanes, los Smith…,

el viejo organillero;

así fue como fue,

tal cual como lo vi…

Maldito Tata Dios

la orden la dio ‚él…

MARTIN.- Miente… miente…

(ESTA TENTADO DE GOLPEARLO. SE ARREPIENTE Y VA HACIA OTRO)

HOMBRE 5.-

Marchaban desde allá,

venían para aquí.

Gritaban sin parar:

los vascos a morir.

Primero fue Beltrán,

después el musiquero,

Cipriano y Don Chapar,

sus hijos, su mujer;

Leanes y Ebarlín,

los pobres carreteros…

Mister y Miss Smith…

Tal cual como lo cuento,

así como lo vi…

La peste Tata Dios

el mal lo trajo ‚ él…

MARTIN.-   Mierda!…

(VA HACIA OTRO.)

HOMBRE 6.-

De ahí salió el malón

al trote para allá.

Con mueras al masón

gritadas sin parar.

Primero fue Smith,

Leanes, Don Chapar,

su hijo y su mujer,

Después el italiano,

la niña Ebarlín…,

los tristes carreteros,

y el pobre Don Beltrán…

Tal cual como lo vi

así lo he de contar…

Infierno para ‚ él

al Tata criminal…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CUADRO X

MARTIN.-  (CORRE HASTA EL ESTRADO Y TOMA LA CUCHILLA. SE ABALANZA SOBRE EL     HOMBRE  Y SE LA PONE AL CUELLO, LE PASA UN PAPEL Y LO OBLIGA A CONTESTAR)

Esto es lo que refiere uno de los testigos presenciales  de los hechos del 1° de enero… A la pregunta de si el Tata Dios era de la partida, contestó:…

HOMBRE 3.-(MIRA CON TEMOR AL HOMBRE 1. ESTE ASIENTE CON LA CABEZA.  TARTAMUDEANDO)

No…  Qué va!  La mayoría no lo había visto nunca… Sólo uno o dos lo conocían por haber recibido alguna medicina del curandero…

MARTIN.-  A la pregunta de si es cierto que vivaban su nombre y que ellos      decían que ‚ él los mandaba, respondió:…

HOMBRE 3.- Yo lo vi con, éstos ojos llorar, llorar y llorar al enterarse que se habían matado a tantos extranjeros… No, el Tata Dios no sabía nada…

MARTIN.- A la pregunta de si‚ él conoce de alguna relación entre los que dirigían la matanza y el Tata Dios, él contestó:…

HOMBRE 3.- Ninguna… Esos eran hombres que habían pertenecido al ejército… No era gente del curandero… Pero ahora qué…? Los han matado a todos los que podían saber algo… Al Tata Dios también… Así que nadie ya sabrá la verdad de este merengue… Esos pobres diablos están condenados…

MARTIN.- (MANTIENE TODAVÍA A SU REHÉN. CUANDO ALGUNO AMAGA A ACERCARSE ‚ÉL      AMENAZA CON DEGOLLAR A SU PRISIONERO)

Esos pobres diablos ya están   condenados…  Y es  justamente‚ esto lo que espero que no ocurra…   Quiero demostrar  que ésta suma de contradicciones, de datos fraguados, de falsas  pruebas, no pueden inculpar a unos pocos pobres diablos…   Quedando en el anonimato, su Señoría, los nombres y apellidos de los instigadores, promotores e inspiradores de ésta persecución racial…

 

 

 

 

 

 

 

 

CUADRO XI

HOMBRE 1.- Vamos, muchacho, está usted yendo demasiado lejos…

MUJER 1.- Cuidado hijo las armas las carga el diablo…

(FESTEJAN LA OCURRENCIA)

HOMBRE 2: Su proceder no es correcto, intimidar a los testigos…

MARTIN: Yo…

HOMBRE 3: Lo entendemos! No tema en mostrar la hilacha…

MUJER 2: Me gustan los hombres ejecutivos…

HOMBRE 1: Creo que ya otras veces ha hecho lo mismo, como abogado es un fiasco… Es extranjero!…

MARTIN.- (CONFUNDIDO Y MUY NERVIOSO LOS AMENAZA CON EL ARMA)

Actúen… Vamos! Representen sus papeles… Saben hacerlo…  Quiero que lleguemos al final…

HOMBRE 2.- Al final!… Hubiéramos empezado por allí…

(LOS HOMBRES Y MUJERES PARECEN ESTAR TRAMANDO ALGO. MÁS ALLÁ DE ESO SE PREPARAN NUEVAMENTE PARA SEGUIR CON LA REPRESENTACIÓN. EL AMBIENTE ES SUMAMENTE ESPESO. LOS QUE NO ACTÚAN SE SIENTAN EN SUS SILLAS COMO SI MONTASEN CABALLOS. EN DETERMINADOS MOMENTOS SE DESPLAZARÁN EN CONJUNTO COMO SI FUESEN PARTE DE LA CABALGATA SANGRIENTA DE QUE SE HABLA, HACIENDO SONAR LAS PATAS DE LAS SILLAS)

HOMBRE 1.- Con ustedes… Día de la matanza… casa de Ciriaco…

(LA MUJER QUE HACE DE LIBERATA ENTRA  CORRIENDO, TREMENDAMENTE ASUSTADA)

LIBERATA.- Patrón, patrón…! Don Ciriaco! Don Ciriaco! Ay, Virgen Santa! Don Ciriaco…!

(MIRA POR DONDE  HA ENTRADO,  COMO SI TUVIESE MIEDO DE QUE ALGUIEN LA HUBIERA ESTADO SIGUIENDO)

CIRIACO.- (CON CAMISÓN DE DORMIR)

Negra maldita… Cómo te atreves a despertarme…

LIBERATA.- Shhh! Que no soy negra…

(LO APARTA A UN COSTADO)

No sabe usted lo que ha pasado en el pueblo?…   Pues mientras usted dormía allí afuera se estaba matando gente a lo loco…

(CORTA CABALGATA DEL GRUPO EN LAS SILLAS)

CIRIACO.- Cálmate un poco! Negra del demonio!

LIBERATA.- Qué no soy negra!

CIRIACO.- A ver si te calmas un poco… Qué dices que pasó?

LIBERATA.- Un grupo de hombres armados, con lanzas y sables han salido a matar…

(CORTA CABALGATA DEL GRUPO)

«Mueran los masones y extranjeros»…  «Viva el Tata Dios»… Eso es lo que gritaban.

CIRIACO.- (APARTE)

Jacinto está realizando una buena tarea…

MARTIN:(SIN QUE SE LO ESCUCHE)

Ven… Primera prueba…

HOMBRE 1: Shhh! Cállese cabecita negra…

CIRIACO:(RETOMANDO. A LIBERATA)

Bueno mujer, al fin y al cabo, unos cuantos gritos y nada más.

LIBERATA.- Qué gritos y nada más… Cada tanto cae alguien con alguna noticia… Que han sableado a éste,  que despanzurraron a una familia entera…

(DESPLAZAMIENTO)

No hay vasco ni  extranjero que se  haya salvado, por eso yo también tengo miedo…

CIRIACO.- (PREOCUPADO)

El tema se complica. La puta que los parió!…  Pero tu no tienes que temer miedo. Tu, eres negra…

LIBERATA.- No soy más negra señor, se lo juro.

CIRIACO.- Pero, qué te podría ocurrir, ellos no buscan negros…

LIBERATA.- Ah, no sé, pero nosotros los negros cuando alguien sale a matar siempre cobramos…

(SE ESCUCHAN LADRIDOS)

CIRIACO.- El Juez de Paz… Mi cuñado…

LIBERATA.- Señor…, le ofrezco un armisticio.  Le devuelvo la bandera de la Guardia Nacional que tuvo que arriar a manos de mi cuatro de copas…  Si le pide al Juez que me cambio el color… Tengo miedo a las persecuciones…

CIRIACO.- Te alcanza una papeleta que diga, por ejemplo: Esta mujer es blanca…?

LIBERATA.- Si.

CIRIACO.- Trato hecho… Venga la bandera…

FIGUEROA.- (ENTRA PATEANDO PERROS)

Fuera, perro de mierda!…

CIRIACO: (SE HACE EL DISTRAÍDO)

FIGUEROA.- Y no te hagas el boludo… Sabes muy bien que vengo empujado por los diablos…

(ENTRA FRANCISCO)

FRANCISCO.- Dónde está ese pelotudo?

(CORTA CABALGATA)

CIRIACO.- (APARTE)

Hoy me toca a mi.

FIGUEROA.- Allí lo tiene con sus cartas…

FRANCISCO.- (SEÑALANDO A LIBERATA)

Que se vaya.

LIBERATA.- (SE NIEGA. A CIRIACO)

La promesa, señor.

CIRIACO.- Ah! Si mujer, la promesa. Anda, anda que yo me ocupo…

LIBERATA.-  (SE TOCA LA CARA)

CIRIACO.- Si, el viraje de color…

(SE PONE A CANTAR)

«Serás más blanca que el agua…, que el agua blanca…»

(SALE LIBERATA)

FRANCISCO.-  Sírvete unas cuantas copas. Vas a tener que pagar caro tu culo sucio…

CIRIACO.- La boca!

FIGUEROA.- Habría que cosértela a bofetones…

FRANCISCO.- Sabes lo que han hecho esas bestias?

FIGUEROA.- Sabes de qué manera nos han comprometido?

FRANCISCO.-(BEBIENDO)

La cosa no está tan liviana…

CIRIACO.- Pero, al fin y al cabo, lo único que hice fue pagarles a Jacinto Pérez  y a un tal Cruz para que manejasen la cosa…

(LOS DESPLAZAMIENTOS DEL GRUPO QUE CABALGA AHORA SON MÁS LARGOS Y CADA VEZ  SUCEDEN CON MÁS FRECUENCIA)

FRANCISCO.- Que la cosa se les ha ido de las manos… Que han  pasado a lanza y cuchillo a más de treinta hombres, niños y mujeres…

MARTIN: (INTERVIENE SIN QUE NADIE LO ESCUCHE)

Pero miren, miren con qué cinismo relatan sus crímenes…

HOMBRE 2.- Bárbaro…!!! Mucho cuidado con lo que dice…

CIRIACO.- Tú también tienes tu culpa. Tanto joder desde el  púlpito…

(IMITA AL CURA)

…con lo del «demonio de afuera, el masón que en las noches ronda nuestra hacienda…» Tanto joder, claro… , se ha cometido algunos excesos… Y dejémonos de mariconadas…, eh?… Que en la guerra contra el indio hemos hecho cagadas muchísimo más grandes y nadie vino a protestar…

FIGUEROA.- El indio es el indio, Ciriaco, y el gaucho roñoso que arrastras a la frontera, es eso: un gaucho roñoso que no tiene  quién le ladre…

(LADRAN UNOS PERROS AFUERA)

Pero, estos vascos no son ni tan brutos, ni están tan solos…

FRANCISCO.- No tardará en correr por todo Buenos Aires la noticia, y  quién sino nosotros aparecerá como culpable…

CIRIACO.- (SIRVIENDO CON TEMOR)

Creo que no hay que pintar la situación tan negra…

(SE ASOMA LIBERATA Y SE HACEN SEÑAS)

En primer lugar, la matanza… que, sinceramente, a mi me llena de gozo.Esto de que le hayan dado un escarmiento como manda la ley nos traerá beneficios que, de otra forma, no hubiésemos conseguido con simples amenazas… Qué ha  ocurrido?… Han salido  a matar, han degollado a treinta…, a cuarenta…    FIGUEROA.- Por ese animal asesino que pusiste al frente de los  fanáticos… Jacinto o cómo se llame…

MARTIN.- Y hasta dónde llega la culpa de ese hombre…Cuál es su pasado?

Cuál su presente?… De padres a hijos han pasado sucesivos de uno a otro yugo sufriendo  la tiranía del Juez de Paz y los comandantes, absolutos autócratas de los distritos a su mando…

HOMBRE 1.- Ujier!  Que se retire a ese rojo de la sala…

CIRIACO.- (CÍNICO)

Error, ese hombre responde al Tata Dios. Acaso no gritaba su nombre por la calle?…

FRANCISCO.- Bien sabes que apenas que lo apuren un tantito así declarará en nuestra contra… Hablará de la paga y de allí a que caigamos todos hay un paso…

CIRIACO.- Ese grupo respondía al curandero, pues bien, ahora le toca a la  Justicia y al Ejercito actuar. Mete preso, tu, querido Juan Adolfo, al  monosanta, que yo saldré con algunos hombres a perseguir a los conjurados… No duden que les daré caza… Por supuesto, con algún  retraso, como para no arruinar la faena. Cuando los tenga a tiro, ni  Jacinto, ni ninguno que sepa de esta historia quedará vivo…
MARTIN.- Víctimas de las supersticiones y de los clérigos, que sólo ayudaban a empañar su razón para que más fácilmente se los engañase…
UJIER.- (COLOCÁNDOSE EL SACO DE MARTÍN)

Deme esa arma… No complique más  su situación… No los juzgue, Martín, son buena gente… Son la Justicia, hombres como usted y como yo… de algo tienen que vivir… Deme esa arma…

MARTIN.-(MARTÍN EXTIENDE EL ARMA. PERO EL UJIER LE ARREBATA LOS PAPELES.  PERSIGUIÉNDOLO)

Mi alegato, Ujier!

UJIER.- (SALTANDO DE UN LADO AL OTRO)

No ha lugar! No ha lugar!

FRANCISCO.-  Tata Dios!

CIRIACO.- Al Tata Dios pongámoslo a la sombra, con poca vigilancia, y  permitamos a los vascos, con un guiño de ojos, que se tomen venganza… De aquí o de allá recibirá un tiro…

FRANCISCO.-(TOMADO A LA BOTELLA)

Vayan entonces, rápido…

CIRIACO.-(LE QUITA LA BOTELLA)

Y tu…a hacer sonar las campanas y a trabajar desde el púlpito, que si esa es la voz de Dios…

(HACE LA SEÑAL  DE LA CRUZ)

…que sea la tuya y no la de otro la que se escuche en este día de duelo…

FIGUEROA.- Salgo a dar órdenes…

MARTIN.- Mi alegato, Ujier!

UJIER.- No ha lugar! No ha lugar!

CIRIACO.- Perdona, Figueroa, una domesticidad…

(LE HABLA AL OÍDO)

FIGUEROA.- Pero! Cómo quieres…?

CIRIACO.- (VUELVE A CUCHICHIARLE AL OÍDO)

FIGUEROA.- Cuñado… Tu y tus cosas…

(ACCEDIENDO AL PEDIDO. SE SIENTA Y ESCRIBE UN PAPEL, LUEGO LO FIRMA Y SE  LO DA)

CIRIACO.- No sabes cuánto te lo agradezco…

FIGUEROA.- Bueno, pero ahora no pierdas tiempo… Cada minuto vale oro…

CIRIACO.- Si, ya mismo preparo mi partida con los mejores hombres de la

Guardia , reprimiremos a los asesinos de nuestros «queridísimos  extranjeros»… Y  me traeré las cabezas que puedan tener lengua… Vayan, vayan…

(CIRIACO QUEDA SOLO. LEE EL PAPEL Y PEGA UNOS BRINCOS)

Liberata! Liberata!

LIBERATA.- (ASOMA CON UNA BANDERA BLANCA)

CIRIACO.- Deja de juegos, mujer…

LIBERATA.- Es que tengo un miedo terrible.

CIRIACO.- Bueno, aquí est À el papel que prometí , se acabaron para ti las

persecuciones…

LIBERATA.- (TOMA EL PAPEL MUY CONTENTA. LO BESA A CIRIACO)

Señor, no sé como agradecerle… Ya soy blanca?…

CIRIACO.- (PREPARÁNDOSE RÁPIDAMENTE PARA SALIR)

Si, claro que… Verás, hubo que hacer un pequeño cambio en tu apellido…

LIBERATA.- Eso qué importa… Lo importante es que ahora ya no soy negra.  Nadie me perseguirá… Y, cómo me llamo?

(LE ENTREGA EL PAPEL A CIRIACO  PARA QUE SE LO LEA)

CIRIACO.- Rebeca Liberman… Eres una hermosa rubia judia…

(SALE. LA LUZ DESCIENDE SOBRE LIBERATA QUE SONRÍE TONTAMENTE. ULTIMO DESPLAZAMIENTO DEL GRUPO, LA GRAN MATANZA. AL FIN TODOS CAMINAN LENTAMENTE A SUS PUESTOS. DAN LA ESPALDA A MARTÍN)

VOZ DE LA MUJER: Lava sin agua la lavandera

lava que lava aunque no pueda…

pena tras pena lava que lava

lavar sin agua no lava nada …

 

UJIER.- (SIEMPRE SALTANDO DE UN LADO A OTRO, PARA NO SER APRESADO POR        MARTÍN, LEE FRAGMENTOS DEL ALEGATO Y LOS ROMPE.)

Hay en la sentencia apelada tres condenados a la pena capital,  siete a la gravísima de quince años de presidio y cinco a otras menores…

Que esas penas son excesivas y no guardan proporción con la culpabilidad moral de los reos es lo que he querido demostrar, poniendo confianza en el éxito…

HOMBRE 1: Bárbaro!

UJIER: La simple lectura del proceso revela, con ingenua veracidad, el deplorable estado social de los desgraciados cuya defensa se me ha encomendado…

HOMBRE 2.- Rojo!

HOMBRE 3.- Cabecita negra!

UJIER.- …Y espero confiadamente que este Excelentísimo Tribunal…

(ROMPE LOS PAPELES Y SE VA RIENDO)

MARTIN.- (VA HACIA LOS PAPELES, LOS TOMA Y LOS DEJA CAER) …y espero  confiadamente que este Excelentísimo Tribunal no permitirá que corra ni una gota de sangre más que la de las víctimas y victimarios derramada copiosamente el 1 de enero…

HOMBRE 1: (GIRA Y DA UN MARTILLAZO SOBRE LA MESA)

MARTIN.- (CAE FULMINADO, EN LA MISMA POSICIÓN DEL PRINCIPIO )

(DESCIENDE LA LUZ. VUELVEN LOS RASGUIDOS DE UNA GUITARRA SUREÑA)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CUADRO XII

(EL DEGOLLADO TRAE DE SU MANO A UNA VIEJA QUE  VIENE ARRASTRANDO UN CARRO CON FLORES.LA DEJA ALLÍ Y SALE.)

VIEJA.-  Acá… Acá fue donde lo enterraron…

(GOLPEA EL PISO CON SU  ALPARGATA)

Cabeza abajo y fuera del campo santo… Era el mismísimo  diablo…Y trujo todos los males del infierno… Eso me lo contó mi madre…, y es la pura verdad… Por la virgen, lo juro… Por la virgen…

 

 

TELON

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